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Teatro 08: una cartelera no apta para prejuiciosos
Alegría», segundo espectáculo de la compañía Cirque du Soleil que se estrenó en nuestro país.
Hay quienes dicen que fue la única «alegría» que tuvo este año el Complejo Teatral de Buenos Aires, cada vez más relegado por el Gobierno de la Ciudad en materia de presupuesto (hay rumores de que la partida estipulada para 2009 será bastante inferior a la del actual).
Simultáneamente, Gerardo Sofovich estrenó chapa de autor serio con «El enterrador» (Multiteatro), una comedia de suspenso psicológico que reivindica el amor conyugal, sin olvidar su «Varieté para María Elena» (Teatro Tabarís) un glamoroso homenaje a la trayectoria de María Elena Walsh. Jorge Lanata, como antes Graciela Borges en «Fiebre del Senado por la noche» (2001) junto con Nito Artaza y Miguel Angel Cherutti, también hizo revista; analizando noticias, claro.
Su aparición en el género fue el comodín de una rápida jugada de Lino Patalano, que contribuyó a echar un manto de olvido sobre la producción anterior «Maipo siempre Maipo», creada y dirigida por Claudio Segovia para celebrar el centenario de dicha sala con una inversión muy costosa que no fue bien aprovechada a nivel artístico. El golpe de muerte lo dio Antonio Gasalla al retirarse del elenco por su disconformidad respecto a diversas cuestiones técnicas y de producción.
En este año que termina, los empresarios teatrales apostaron a figuras de trayectoria y a textos de autores extranjeros de repercusión, empezando por Yasmina Reza. Al estreno de «El hombre inesperado» (Multiteatro) con Luis Brandoni y Betiana Blum, le siguió «Conversaciones después de un entierro» (Broadway 2), melancólico encuentro familiar dirigido por Luciano Suardi y protagonizado por Alejandro Awada, Marta Bianchi, Héctor Giovine, Natalia Lobo, Federico Olivera y Carina Zampini. De todas maneras, ningún título de esta autora logró emular hasta ahora el éxito de «Art», tanto aquí como en el exterior.
El dramaturgo y guionista norteamericano Neil Labute también está pisando fuerte en Buenos Aires luego del éxito de «Gorda» (La Plaza), con dirección de Daniel Veronese y convincentes actuaciones de Gabriel Goity, Jorge Suárez y la española Mireia Gubianas (quien desempeñó el mismo papel en Barcelona). En cambio, «Una cierta piedad» (Metropolitan), con Selva Alemán y Juan Gil Navarro dirigidos por Alejandro Maci no tuvo la misma repercusión. Se trata en realidad de una obra muy menor de Labute, centrada en un conflicto amoroso el día después del atentado a las Torres gemelas. El año entrante Veronese se ocupará del desempate con el estreno de «La forma de las cosas» en el Multiteatro.
«Dos menos» de Samuel Benchetrit (La Plaza) marcó el regreso a las tablas de Héctor Alterio y José Sacristán. La pieza fue un gran éxito en Francia; pero fuera de algunos diálogos ingeniosos no tuvo mucho para ofrecer. Sólo la presencia de dos artistas muy cercanos al público aseguró la taquilla. Tampoco despertó demasiado interés la nueva versión de «Closer» del inglés Patrick Marber que se ofreció en el Teatro Liceo, dirigida por Marcelo Cosentino y protagonizada por Marcela Kloosterboer, Nacho Gadano, Mariano Martínez y Araceli González. La obra bajó antes de lo previsto debido a los síntomas de vértigo de la última (fugazmente reemplazada por Victoria Onetto) y al alejamiento de Martínez luego de la detención de su padre.
Los «muchachos» de «Baraka» (Metropolitan) tuvieron mejor suerte. Pese a que su autora, la holandesa Maria Goos, no deja bien parada la amistad entre hombres, sus cuatro protagonistas (Hugo Arana, Darío Grandinetti, Juan Leyrado y Jorge Marrale) parecen llevarse de maravillas. Pablo Echarri demostró estar a la altura de su «siniestro» protagónico en «The Pillowman» (Broadway), junto a Carlos Belloso.
Entre los espectáculos que llegaron del exterior ninguno alcanzó el impacto de «Alegría», el segundo de la compañía Cirque du Soleil que se estrenó en nuestro país. En cuanto al rubro comedia musical se destacaron tres exponentes del género. «Eva - El gran musical argentino» (Lola Membrives) marcó el regreso triunfal de Nacha Guevara con una nueva puesta en escena del espectáculo estrenado en 1986 con textos de Pedro Orgambide y música de Alberto Favero.
«Hairspray» (Astral), protagonizada por Enrique Pinti, tuvo en la debutante Vanesa Butera su puntaje más alto; mientras que «Rent» (Ciudad Cultural Konex) contó, a doce años de su estreno, con una muy digna versión local dirigida por Valeria Ambrosio. Fue una pena que el protagonista Germán Tripel -ex Mambrú- actuase mirando el piso.
Durante la temporada 2008 hubo un gran número de obras relacionadas con la persecución del pueblo judío. Dentro de este sub-rubro dramático se destacó muy especialmente «El diario de Ana Frank» (Regina) con dirección de Helena Tritek y la carismática Vanesa González como la jovencita inteligente, revoltosa y sumamente vital. También son dignos de mención el unipersonal «Rose» de Martin Sherman (Maipo Club) con Beatriz Spelzini y dirección de Agustín Alezzo; «Hendelplatz» de Thomas Bernhard (Sala Casacuberta) con dirección de Emilio García Wehbi y «Un judío polaco» (Espacio TBK) de Alejandro Mateo.
En el circuito alternativo descollaron «Lote 77» (Del Abasto), de Marcelo Minino, un interesante enfoque sobre la masculinidad; «Los sensuales» (El camarín de las musas) de Alejandro Tantanián, melodrama musical a cargo de un elenco talentoso; «Apenas el fin del mundo» (Espacio Callejón) sutil drama familiar de Jean Luc Lagarce con dirección de Cristian Drut y «Las descentradas» (Puerta Roja) de Salvadora Medina Onrubia, un melodrama de 1929, dirigido por Adrián Canale con exquisita ambientación y varias actuaciones inolvidables.


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