13 de mayo 2011 - 00:00

Temen que se haya hundido barco con 220 refugiados

Roma - Unos 220 emigrantes cuya embarcación partió de Libia y estaba ayer en riesgo de naufragio solicitaron auxilio a las autoridades de Italia y Malta a través de un teléfono satelital.

«Pedimos a Italia y a Malta que nos ayuden. Estamos naufragando, nos estamos hundiendo», dijeron en tono dramático. La embarcación, según los relevamientos mediante GPS, se encontraba ayer unas 80 millas (148 kilómetros) al norte de la costa libia, en aguas de competencia maltesa.

El lunes se denunció que 61 emigrantes murieron de hambre y sed en una barcaza que había partido de Trípoli y que estuvo a la deriva en el Mediterráneo, pues buques de guerra y un helicóptero de la OTAN no atendieron sus pedidos de ayuda durante varios días. La información, publicada por el diario británico The Guardian en base a testimonios de los sobrevivientes, obligó a una desmentida de la Alianza en lo que hace a la acusación de omisión.

Occidente ha dicho que las tropas del dictador libio, Muamar Gadafi, obligan a civiles a embarcarse hacia Europa con la intención de provocar una crisis migratoria que fuerce un final a la campaña de bombardeos aliados (ver nota aparte).

Con todo, el vicario apostólico en Libia, el obispo Giovanni Innocenzo Martinelli, describió una situación humanitaria dramática en Trípoli como consecuencia de los ataques de la OTAN, a la que acusó de «arrojar bombas como si fueran perlas, sin criterio».

El obispo confirmó el miércoles que cuatro niños resultaron heridos durante los bombardeos de la madrugada del martes y denunció que los proyectiles cayeron sobre edificios civiles y al lado de un hospital.

Martinelli agregó que las bombas crean cada día que pasa mayores y graves problemas a la población y que se ven por las calles «madres y niños desesperados, abandonados a su suerte».

El obispo denunció un «ensañamiento» de la OTAN «que tiene como objetivo destruir a Gadafi y su gente» y subrayó que «para capturarlo no pueden destruir a toda su gente».

Las autoridades de La Valletta dijeron ayer que estaban «monitoreando» a la barcaza que pidió ayuda, aunque, contrariando las informaciones disponibles, puntualizaron que el barco no estaba en aguas maltesas.

En una conversación satelital con un periodista de Al Yazira, un emigrante, que dijo ser nigeriano, explicó en un inglés dificultoso que a bordo de la embarcación había unas 220 personas, entre ellas muchos niños y mujeres. La nave zarpó supuestamente el miércoles de un puerto cercano a Trípoli.

Agencias ANSA y EFE,

y Ámbito Financiero

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