4 de abril 2017 - 00:00

Temer apuesta al factor tiempo para salvarse

Enfrenta un mes clave, con el juicio sobre su destitución, la posible caída de cinco ministros y la llegada al Congreso de su reforma jubilatoria.

Brasilia - Dos paradigmáticos juicios de corrupción y el primer obstáculo para una crucial reforma de pensiones convierten este mes en una etapa crítica para la presidencia de Michel Temer en Brasil.

Un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) debería levantar el secreto sobre una delación premiada que podría conducir a la salida de cinco de sus ministros. Y su plan de reforma jubilatoria -vital para sus planes de restaurar la disciplina fiscal- enfrentará una primera votación en el Congreso.

Más urgente es, con todo, la apertura del juicio ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), que podría terminar en la anulación del triunfo que obtuvo en octubre de 2014 como número dos de Dilma Rousseff por financiación ilegal de la campaña.

Es la primera vez que esa Corte resolverá sobre un presidente en funciones. Una decisión adversa pondría fin a su presidencia y requeriría que el Congreso actúe para elegir a su sucesor en un plazo de 30 días.

Se prevé que el juez del TSE encargado de instruir el caso, Herman Benjamin, recomiende la anulación del mandato en un informe de 1.086 páginas entregado la semana pasada.

Los miembros de la fórmula que será juzgada, enemistados desde la destitución de Rousseff, se defienden por separado pero coinciden en negar irregularidades financieras en la campaña y exigen que el juicio sea anulado por supuestas faltas de pruebas.

En el caso de Temer, la defensa también demanda que las cuentas de uno y otro sean juzgadas en forma separada, pues sostiene que cada uno se ocupó de su propia recaudación y que en el caso del actual mandatario no hubo fraudes. La jurisprudencia sobre casos similares no debería avalar esa pretensión.

Por eso, en el entorno de mandatario se apuesta también al factor tiempo, de modo de prolongar el proceso durante más de un año, de modo de llegar hasta los comicios de octubre del año que viene.

Después de escuchar al juez Benjamin, cada uno de los otros seis magistrados deberá exponer su opinión, aunque en medios jurídicos se prevé que alguno de ellos pedirá suspender el juicio a fin de estudiar mejor las acusaciones, lo que alargaría los tiempos procesales para alivio de Temer.

Si así fuera, el juicio se suspendería por tiempo indefinido y sólo sería dictada sentencia a su conclusión.

Aparte, el mandatario podría apelar un eventual fallo condenatorio primero ante la propia Justicia electoral y luego ante el STF, que también es conocida por su celo burocrático y su lentitud.

Agencias Reuters, EFE y ANSA,


y Ámbito Financiero

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