La nueva ley, que entró en vigor el sábado, es resistida por los sindicatos, que denuncian la precarización de las condiciones de trabajo.
MÁS SOLO. El Partido de la Social Democracia, (PSDB), principal aliado de Michel Temer, ha retirado a figuras claves en el Gobierno de cara a las elecciones del año que viene.
Brasilia -El presidente Michel Temer introdujo cambios en los puntos más polémicos de la reforma laboral por medio de una medida provisoria (equivalente a un Decreto de Necesidad y Urgencia de la Argentina, DNU), lo que abrió un frente de conflicto con el líder de Diputados, Rodrigo Maia
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De acuerdo con el diario Folha de S. Paulo, el mandatario, líder del Partido del Movimiento para la Democracia (PMDB), modificó varios puntos controvertidos, que no habían sido detallados al cierre de esta edición. Por ejemplo, el actual texto permite que las mujeres embarazadas y en período de lactancia trabajen en ambientes insalubres, algo que, según trascendidos, el Gobierno tenía intenciones de cambiar.
Temer hizo esta enmienda a pesar de la fuerte resistencia de Maia quien, al conocer el paso del presidente, afirmó que se trata de un "error grave" ya que el proyecto debería haberse modificado en el Congreso.
El enfrentamiento de Temer con Maia (del partido conservador DEM) abre una nueva crisis en momentos en que la base oficialista pierde a aliados, como el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
La reforma laboral entró en vigor el sábado, cuatro meses después de su aprobación, en medio de protestas de los trabajadores, quienes denuncian haber perdido derechos, y festejos de las patronales, que consideran abre un nuevo marco que elevará la competitividad y reducirá el desempleo. Para el Gobierno, mediante flexibilizaciones que facilitarán las contrataciones, Brasil podrá comenzar a combatir el desempleo, que afecta a cerca de 13 millones de personas, e impulsar la recuperación de una economía que sufrió en 2015 y 2016, con caídas del PBI del 3,5% y del 3,6%, su recesión más grave en varias décadas.
La nueva norma da prioridad, por encima de la ley a los acuerdos que los trabajadores alcancen con las empresas en asuntos como la división de las vacaciones, la flexibilización de la jornada de trabajo, las pausas para el almuerzo, los salarios y el pago de horas extras.
Asimismo, reglamenta nuevas formas de contratación, como el trabajo intermitente (por días u horas), el trabajo desde casa y el trabajo tercerizado, que permiten a las empresas reducir sus costos laborales y disponer de trabajadores para actividades adicionales sin tener que incluirlos en nómina.
La central sindical critica principalmente el banco de horas que el trabajador podrá negociar individualmente con la empresa para compensar las horas extras, ya que el empleado negocia sin apoyo de los sindicatos y el trabajo intermitente, que permite a empresa contratar por día u hora de trabajo sin pagar cualquier garantía laboral.
Dejá tu comentario