18 de julio 2013 - 00:00

Temor en Río: anuncian nuevas protestas durante la visita del papa Francisco

La tensión de las autoridades se contrapone con la expectativa de los fieles que aguardan la visita del  primer papa latinoamericano. En Copacabana le rindieron tributo con una escultura realizada en arena.
La tensión de las autoridades se contrapone con la expectativa de los fieles que aguardan la visita del primer papa latinoamericano. En Copacabana le rindieron tributo con una escultura realizada en arena.
Río de Janeiro - La atención mediática mundial que se depositará en Brasil por la visita del Papa, en lo que será su primer viaje a América Latina, motivó ayer la convocatoria a nuevas protestas sociales en Río de Janeiro. Aunque las autoridades expresaron su temor a desbordes, el Vaticano rechazó desviar la agenda del Pontífice, que prevé presidir todos los eventos públicos.

"Vamos a Brasil muy tranquilos, seguros de que las autoridades tienen la capacidad de administrar la situación. Sabemos que las manifestaciones no son dirigidas contra el Papa y la Iglesia", aseguró ayer el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, durante una conferencia de prensa en Roma sobre la Jornada Mundial de la Juventud.

Al menos un millón y medio de personas provenientes de 170 países, en particular de América Latina, asistirá al evento. "El Vaticano tiene gran confianza en las autoridades que deben tomar las medidas necesarias. En este momento no pensamos que se presentarán inconvenientes para las JMJ. Todos entienden que el Papa lleva un mensaje de solidaridad", aseguró.

El secretario general de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil fue más cauteloso al reconocer que es posible que haya algún intento de agresión contra el Papa. "Siempre existe la posibilidad de que ocurra algo no deseado en una manifestación, esto nunca se sabe", declaró el secretario general de la Conferencia de Obispos, Leonardo Ulrich Steiner. "Ya ha ocurrido en otras visitas papales al exterior que hubo intentos de agresiones o cosas por el estilo. Pero trato de no estar preocupado exageradamente", comentó.

Para la llegada el lunes del primer papa latinoamericano de la historia, que celebra su primer viaje al exterior, el grupo Anonymous Rio convocó una manifestación frente a la sede del Gobierno de Río de Janeiro, durante la reunión que el Pontífice tendrá con la presidenta Dilma Rousseff.

La convocatoria fue realizada a través de Facebook y llama a protestar "contra los gastos públicos de 180 millones de reales (unos 90 millones de dólares)" para la visita del Papa, contra el gobernador de Río, Sergio Cabral, y otros altos cargos estatales, así como "contra la violencia desmedida de la Policía en las protestas" callejeras que llevaron a más de un millón de brasileños a la calle en junio y "por un Estado laico".

En junio, en plena Copa Confederaciones, más de un millón de brasileños se volcaron a las calles para exigir castigos contra los políticos corruptos y más inversiones en educación, salud y transporte, en vez de en estadios para el Mundial de fútbol de 2014. Para las autoridades del Vaticano, los gastos efectuados sirven para proporcionar "servicios ante un evento que la mayoría de la población aprecia", aseguró Lombardi. "No se ha despilfarrado dinero", comentó.

Al tomar conocimiento de los informes de inteligencia sobre posibles manifestaciones y la negativa papal a contar con seguridad reforzada, el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes
, declaró: "Todo esto es muy preocupante".

Francisco hizo saber al Gobierno que quiere que se reduzca el cerco de seguridad en sus caravanas y evitar que haya policías federales armados con fusiles, para poder tener mayor proximidad con el "pueblo". Francisco recorrerá la avenida costanera junto a la playa de Copacabana, sur de Río de Janeiro, ante cientos de miles de fieles y celebrará una misa a cielo abierto en Santa Cruz, barrio del oeste carioca, en la que se espera la participación de más de 1 millón de personas.

Agencias AFP, EFE, ANSA, Reuters y DPA

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