Periodista: ¿Cuál es hoy el momento nuclear de la Argentina?
Rafael Grossi: La Argentina tiene el programa nuclear más importante de Latinoamérica. Ya está operando tres centrales nucleares y se inició la construcción de la primera central nuclear de mediano o pequeño tamaño, un proyecto argentino de larga data. Es la central piloto Carem, de 25 MW, tecnología con mucho futuro para países en vía de desarrollo, que no quieren embarcarse en centrales grandes de 1.000 a 1.200 MW, más onerosas. Estas SMR (Small & Medium Size Reactors) son aptas para redes interconectadas de menor capacidad, y la Argentina, EE.UU. y Rusia hoy lideran este know-how.
Además, en proyecto hay otras tres nuevas centrales, que están siendo re-evaluadas por el Gobierno para ir adelante en su concreción. Con la CNCC (Corporación Nuclear China) se estudia construir una central de uranio natural más agua pesada, tecnología que la Argentina maneja y conoce (es similar a la central nuclear de Embalse, Córdoba). También con China, una quinta central, que significaría un paso hacia la tecnología de agua liviana y uranio enriquecido, que es la que rige el 85% de las centrales instaladas en el mundo. Además, hay un sexto proyecto para una central del mismo tipo con la Federación Rusav y Rosatom. Por último, no hay que olvidar el aporte en investigación y desarrollo que tiene el INVAP, que ya exportó reactores nucleares a Egipto, Argelia, Perú y Australia.
P.: En su viaje al país, Barack Obama podría visitar el INVAP en Bariloche, mientras que Macri planea asistir a la cumbre nuclear de abril en Washington, todas señales de estrecho compromiso entre ambos países. ¿Cuál es la verdadera cooperación con EE.UU. en materia nuclear?
R.G. : Son dos planos, uno referido a la política bilateral con EE.UU., otra a la política global. No sorprendería si el presidente Obama visitase INVAP, un polo de atención internacional, ya que es una empresa capaz de diseñar y fabricar reactores nucleares, satélites (como Arsat I y II, hoy en órbita) y radarización. A través de la CONAE, Comisión Nacional de Actividades Espaciales, la Argentina tiene cooperación fluida con la NASA. No hay por ahora proyectos concretos de cooperación comercial o de exportación nuclear, pero sí tenemos con EE.UU. una profunda cooperación en política de no proliferación de armas nucleares, prioritario para la Argentina, EE.UU., la región y el mundo.
Desde el SNG que presido, cooperamos con el Departamento de Energía de EE.UU. En lo global, el OIEA tiene un papel central e indispensable en la normativa internacional de lo nuclear. A diferencia de otros organismos internacionales, el OIEA tiene una injerencia muy directa en el terreno, tanto en la operación como en la seguridad que los países tienen en sus centrales nucleares. Está muy claro que de cara al futuro la actividad nuclear es sólo viable en un marco de seguridad reforzada, en particular después de las tragedias de Chernobyl (1986) y Fukushima (2011). El OIEA también, a través de su sistema de salvaguardias, maneja un cuerpo de auditores que visitan y revisan las 435 instalaciones que hay en el mundo. Es por estas inspecciones que la comunidad global tiene garantías de que el material nuclear que circula (plutonio, uranio enriquecido) no llegue a manos de fabricantes de armas. El OIEA además regula las aplicaciones nucleares a medicina, agricultura (radiación de cultivos) y alimentos, manejo de aguas.
P.: Usted era jefe de Gabinete y director general adjunto de OIEA durante el proceso de inspecciones que culminó con las sanciones a Irán. Por lo tanto, conoce el terreno nuclear de ese país. ¿Cree en la versión de que detrás del pacto firmado con Teherán por el excanciller Timerman en febrero de 2013 había un componente secreto de cooperación nuclear?
R.G.: La Argentina, al igual que EE.UU. y Francia, tuvo cooperación nuclear con Irán durante la época del sha (hasta 1979). Desde mi cargo en el OIEA tuve un rol muy activo en los estudios e inspecciones nucleares previas al informe que a fines de 2011 alertó sobre el desarrollo nuclear persa direccionado a lo bélico, que derivó después en las sanciones del Consejo de Seguridad. En cuanto a lo firmado con Irán en 2013, ignoro las características que menciona ya que no perteneció a mi área de responsabilidad.
P.: ¿Cuál es el país más problemático hoy para el OIEA?
R.G.: Luego de los acuerdos de junio 2015 con Irán, cuando se empieza a levantar el embargo, parecía que el mundo había entrado en un cono de seguridad nuclear. Pero a principios de enero un nuevo ensayo de Corea del Norte nos recordó que existe un gigantesco problema no resuelto y una amenaza muy concreta a la paz y seguridad internacional. A diferencia con Irán, que tuvo en vilo a la comunidad internacional por lo que podría estar fabricando, Corea del Norte ya tiene arsenal nuclear y realiza ensayos con misiles balísticos de manera regular. Pero lo más preocupante es que hace pocos días mostró un desarrollo de miniaturización de una ojiva nuclear.
P.: ¿Qué significa?
R.G.: Es lo necesario para poner una carga nuclear en un misil. Corea exhibió públicamente la miniaturización. Sea algo real o una mera puesta en escena, los antecedentes de Corea del Norte en proliferación no contribuyen sino para ahondar nuestra preocupación.
| Entrevista de Rubén Rabanal |

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