El Gobierno belga desplegó sus tropas por primera vez en 35 años, mientras las fuerzas de seguridad seguían buscando a Abdelhamid Abaaoud, sospechoso de ser el jefe de la célula que, según las autoridades, proyectaba atentados contra los departamentos de Policía en varias ciudades y que fue desmantelada el jueves pasado cuando dos supuestos yihadistas fueron abatidos.
La Fiscalía federal de Bélgica informó ayer que uno de los dos sospechosos yihadistas detenidos en Atenas el sábado por su presunta relación con el plan terrorista "podría tener un vínculo directo" y que pedirá su extradición.
"Hay elementos suficientes como para pedir su extradición hacia Bélgica", dijo el fiscal Thierry Wetz, quien declinó pronunciarse sobre si ese sospechoso sería uno de los presuntos cabecillas del grupo desmantelado, el cual estaría afiliado al yihadista Estado Islámico (EI).
No obstante, según la agencia de noticias griega ANA-MPA que cita a autoridades griegas, los dos ciudadanos argelinos arrestados tras una petición de búsqueda y captura belga no están vinculados a la célula terrorista.
En tanto, la Policía alemana prohibió la manifestación semanal del movimiento islamofóbico Patriotas Europeos Contra la Islamización de Occidente (Pegida, por sus siglas en alemán), prevista para hoy en la ciudad de Dresde, luego de que los cuerpos de seguridad federales informaran de "un riesgo terrorista concreto" contra uno de los líderes del movimiento que la semana pasada reunió a 25.000 personas.
Hubo llamadas de que podría haber "asesinos entre los manifestantes" dispuestos a "matar a algún miembro de la organización", indicó la Policía en el comunicado que anuncia la prohibición. Esto concuerda con "un tuit en lengua árabe que considera a los manifestantes enemigos del islam", agregó.
Ayer un tribunal francés impidió también la realización de protestas antiislamistas en París, argumentando que promovía la islamofobia.
En Francia, donde reinaba un ambiente tenso, fue enterrado en secreto en una tumba anónima Chérif Kouachi, uno de los dos yihadistas que atacaron la sede del semanario Charlie Hebdo, para evitar que el cementerio se vuelva un lugar de "peregrinaje", informaron las autoridades. Su hermano mayor, Said, también tuvo un funeral celebrado en la máxima discreción, en la ciudad de Reims (noreste).
La familia de Chérif, incluida su viuda, no acudió al entierro, según un responsable de la alcaldía.
Hoy está prevista una reunión de los ministros europeos de Relaciones Exteriores en Bruselas para analizar la forma de reforzar la cooperación en la lucha contra posibles amenazas.
| Agencias AFP, DPA, EFE, Reuters y ANSA |


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