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Tensión interkirchnerista: las duras pulseadas en el territorio
Aníbal Fernández, Alberto Pérez, Francisco Gutiérrez, Sergio Massa, Pablo BrueraJosé M. Díaz Bancalari
Hay ministros como Aníbal Fernández y Florencio Randazzo, Cristina de Kirchner tiene algunos preferidos, también La Cámpora, Daniel Scioli, Sergio Massa y caciques con dominios protagonizan, en octubre, una competencia que en el sentido clásico es más una interna que una general.
Un caso repetido. El jefe de Gabinete -además, candidato a senador- apaña en Quilmes a Daniel Gurzi en abierto enfrentamiento con el intendente Francisco «Barba» Gutiérrez. Es otro capítulo de una antigua batalla de pago que tendrá otro round.
El 14 de agosto, el alcalde y dirigente metalúrgico duplicó la sumatoria de las varias ofertas que presentó el anibalismo a través del Partido de los Cristianos bonaerense, interna que ganó el exdiputado Gurzi. Como Gutiérrez está ligado a Carlos Zannini, la pelea es interministerial.
Otra interna que involucra a un ministro es la de San Nicolás, donde el exfelipista Ismael Passaglia compite con Gustavo Díaz Bancalari, sobrino de José María Díaz Bancalari, histórico diputado del PJ. El exministro de Salud le ganó por 5 puntos, pero para octubre el capítulo está abierto.
En otros territorios, hay enfrentamientos entre referentes de Scioli y de Massa. Ocurre, por caso, en San Martín, donde el gobernador decidió respaldar, oficialmente, a Daniel Ivoskus, hijo del varias veces reelecto intendente. Delante está Gabriel Katopodis, que compitió con una colectora.
Katopodis, con presencia en el PJ, tiene vínculos con el boudouismo y enlaces con varios sectores del kirchnerismo, pero en las primarias terminó respaldado públicamente por Massa y obtuvo un buen resultado. Termina, de todos modos, víctima de ese respaldo, porque el sciolismo y parte del kirchnerismo auxilian a Ivoskus sólo para frenar una victoria que pueda servirle a Massa.
Algo parecido ocurre en San Fernando, donde el intendente de Tigre, y fallido candidato a gobernador, respaldó a Luis Andreotti -que se anotó con el sello MILES, que pertenece a Luis DElía- para desafiar al intendente Osvaldo Amieiro, de la cooperativa de los alcaldes.
El retador quedó a sólo 11 puntos, lo que derivó en un fuerte respaldo de la provincia y de la Casa Rosada a Amieiro.
Amado Boudou también tiene sus apuestas. Respalda a Martín Marinucci en Morón, que combate a Lucas Ghi, heredero de Martín Sabbatella.
También hay mucho en juego en Mercedes, una de las pocas batallas donde La Cámpora tuvo una buena performance. Allí, Juan Ustarroz, hermano de crianza de Eduardo «Wado» De Pedro, venció a Carlos Selva, que proviene del felipismo y ahora está ligado a Randazzo.
En La Plata, en tanto, Pablo Bruera, que selló un acuerdo con Scioli, enfrenta a Guido Carlotto -que apenas sacó el 7,85%- con patrocinio de la Casa Rosada y de Cristina, que ante un pedido de Estela de Carlotto recibió a su hijo candidato antes de las primarias.
En Mar del Plata también ocurre algo similar. Gustavo Pulti, aliado de Scioli, parte del esquema que cerró Alberto Pérez, es desafiado por el exresponsable de asuntos agrarios de la Nación Carlos Cheppi, que superó el 10%, aunque el intendente, que fue con boleta vecinalista, estuvo por encima de los 33 puntos.
En el conurbano, más como indicio de que las relaciones no están del todo pacificadas, a Luis Acuña (Hurlingham) la Casa Rosada le instaló un rival, Patricia Fernández, referenciada con el partido Kolina que encabeza la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.
No se esperan sorpresas, pero el mensaje es otro: Acuña, que jugueteó hasta último momento con sellar otro esquema de alianzas, tuvo que enfrentar una competencia. También hay competencias en Pinamar y en otros distritos donde hay intendentes vecinalistas, pero el peronismo, con distinta cobertura, desafía esas jefaturas.


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