La acumulación de malas noticias judiciales que el Gobierno recibió tras la marcha convocada por los fiscales el miércoles pasado no parece un hecho casual. Es sabido que la Justicia tiene afilado mejor que cualquier otro sector del Estado el sentido para testear el ambiente político en el país y tomar decisiones. Ayer, en un rally de pronunciamientos, la Cámara Federal le confirmó a Amado Boudou el procesamiento en la causa Ciccone, negando una apelación y cerrando así uno de los últimos pasos antes de la elevación de juicio. Boudou no se presentó ayer a declarar en otra causa en la que había sido citado. Al mismo tiempo, la Justicia pidió la indagatoria de la procuradora del Tesoro, Angelina Abbona, y ratificó a Claudio Bonadío en la causa Hotesur. Demasiadas coincidencias.
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