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Titanes en el ring
Tal vez hubiésemos podido ver algo de eso que se llama fútbol y que en Rosario no apreció ni en cuentagotas.
Sin duda el planteo del partido iba a depender del resultado anterior de Instituto. Y el empate de La Gloria le quitaba una gran presión a River, que ya no tenía que salir a matar o morir.
A los 9 minutos del primer tiempo Ramiro Funes Mori ya había cometido tres errores graves y tenía amarilla.
- Nene, pará la mano, que si vos te ponés nervioso... ¿qué nos queda a nosotros?.
Sobre los 13 minutos River ensayó sin éxito una jugada preparada desde un córner como muestra de que las pelotas paradas iban a tener mayor importancia que en otras ocasiones. Porque para esperar el error ajeno al menos hay que proponer algo que lo fuerce. Demasiada espera, raspe, infracciones, forcejeos, barridas, manotazos, empujones, fricción... Sobre la media hora el Maestrico dejó la cancha lesionado e ingresó Ocampos.
¿Por qué arriesgamos a un tipo así? En esta cancha pesada, con varios días de lluvia, ¿era necesario quemar un cambio así?
Los últimos cinco minutos de la primera etapa fueron lo mejor de River en todo el partido. Allí se crearon dos claras situaciones, una de Trezeguet que no pudo empalmarla de lleno, y otra del Chori con un remate débil al no tener recorrido la pierna.
- Nooo, nooo...!!! ¿Justo hoy tenés que pifiar esa, David? Creí que lo fusilaba y la tira a la mierda...!!!. Justo hoyyy...!!!
- ¡¡¡Bien Chori, bien, está dejando hasta el análisis de orina este pibe en la cancha...!!! Sobre los 43 minutos le hacen el foul quichicientos al Chori, esta vez de Méndez.
- Hacéte el buenito ahora Méndez, mirá, mirá, le da la manito para que levante. Te hacés el buenito ahora para que no te amonesten. Con esa cara de pibe el referee no asusta ni a Winnie Poo...!!! ¡¡¡Decíles algo nene, están pegando más que la gotita...!!!
Pisando los 5 minutos de la parte final un buen arranque del Chori desde la derecha terminó en un remate intrascendente de Cirigliano y sobre los 11 minutos ingresó el mellizo que faltaba por Fernando Cavenaghi.
Sobre los 24 minutos una nueva y última oportunidad de gol, esta vez con un fuerte remate de Ocampos que contuvo sin problema el arquero rosarino. Y dos minutos más tarde casi moja el franchute de no haber sido por el defensor que le peinó la pelota cuando David se llenaba la cabeza de gol.
A los 43 minutos en una caída confusa en el área de River el árbitro amonestó por simular al delantero rosarino.
- ¡¡¡La puta que lo parió, se me paró el corazón...!!! Creí que cobraba penal y me cortaba las venas con un poster del pelado Silva. Sobre los dos minutos de tiempo adicional River demoró la ejecución de un corner, y en vez de tirar la última bola al centro del área quiso tocar corto y se terminó el partido.
- ¡¡¡Pateá, la puta madre...!!! ¡¡¡Que alguien le avise que se termina...!!! ¿Viste que siempre jugamos para los otros?.
Bueno, todo sigue igual, que no es poco en este River imprevisible. Lo importante fue que nunca nos superaron ni en juego ni en actitud. No sufrimos mayores sobresaltos ni distracciones. Quedan tres finales y el fin de semana que viene no hay fútbol por la Selección.

