• NAIAS 2017 El Salón de Detroit abrió sus puertas en un clima enrarecido por el efecto Trump. Los SUV son la principal atracción de la exposición estadounidense.
Chevrolet Traverse
Detroit (Estados Unidos) - El Salón del Automóvil de Detroit, el más importante de los Estados Unidos, abrió sus puertas en un clima de contrastes: por un lado, el júbilo por un mercado que viene de batir un nuevo récord con más de 18 millones autos vendidos en 2016 y, por otro, la tensión por las presiones del presidente electo, Donald Trump, para penalizar importaciones y priorizar la producción local.
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Con el efecto Trump a cuestas, las marcas de todos modos se centraron en la presentación de productos, aunque sus directivos deslizaron la incertidumbre sobre el futuro del negocio (ver aparte). Y, cuando hablaron de autos, la tendencia fueron los SUV, un segmento que no para de crecer en todo el mundo.
Chevrolet puso el foco en la nueva Traverse, un SUV grande de tres filas de asientos y capacidad para ocho pasajeros. El modelo mejora la distancia para los ocupantes de la última fila y tiene punto de acceso a Wifi y 4G para el sistema OnStar. Se ofrecerá en el mercado norteamericano con motor V6 de 3.6 litros y 2.0 turbo, ambos con caja automática de nueve velocidades. De esta manera, Chevrolet completa su gama de SUV. En la Argentina no se verá a la Traverse, pero parte de esta tecnología se aplicará en la Tracker que se lanzará este año, en Captiva y TrailBlazer, la avanzada de SUV para el mercado local de Chevrolet, donde es líder en participación de mercado.
El grupo Vokswagen también jugó fuerte en el segmento. Audi develó al concept del Q8, el que será el SUV más grande de los cuatro anillos, una ampliación hacia arriba de la gama. Tiene motor híbrido con potencia conjunta de 450 CV, y pese a sus dimensiones arriesga desde el diseño a un look más deportivo, para rivalizar con X6 de BMW o GLE Coupé, de Mercedes-Benz. Además, tiene un modo de conducción 100% eléctrico para distancias cortas.
La marca Volkswagen, además, llevó a Detroit al Atlas, un SUV grande que también tiene tres filas de asientos. Al igual que el Traverse de Chevrolet, incluye motores V6 y 2.0 turbo. Atlas se ofrecerá con acabado R-Line con toques deportivos. Volkswagen también mostró a la Tiguan de 7 asientos que sí llegará a la Argentina y una combi eléctrica que recupera el estilo de la histórica, pero con aspecto futurista y posibilidad de conducción autónoma.
Ford, por su parte, presentó a la nueva F-150, una pick up grande que es el vehículo más vendido en los Estados Unidos, además de un emblema de la marca y del gusto norteamericano. Pero, en la presentación de Ford, que se hizo en el estadio Joe Louis Arena, donde hace de local el equipo de hockey sobre hielo Red Wings, se destacaron los anuncios: en primer lugar, el regreso al mercado de Estados Unidos de Ranger y Bronco (modelo para nostálgicos) con fabricación local, y el desarrollo de 13 autos eléctricos globales para los próximos cinco años.
La japonesa Nissan también fue por los SUV con el Rogue Sport, al igual que la sueca Volvo, con el XC90. El primero será el de entrada de gama en el segmento para Nissan en Estados Unidos. A este modelo en Europa se lo conoce como Qashqai. Volvo, a su vez, con el XC90 mostró una curiosidad: el sistema de conducción autónomo de la marca. Muy cerca, en una categoría prima de los SUV como la de los monovolúmenes, Honda exhibió al nuevo Odyssey, un familiar con tres filas de asientos que incorpora otro clásico americano: el motor V6.
Pero no todo fueron SUVs o pick ups. Hubo autos, claro. Y los destacados llegaron desde Alemania, de la mano de BMW y el Serie 5 -que tendrá variante híbrida-, y de Mercedes Benz. La marca de la estrella llevó al Clase E Coupé y a uno de los más llamativos de la muestra: AMG GT C Edition 50, un superdeportivo V8 de 550 CV, del que se fabricarán apenas 100 unidades.
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