“Todavía no entiendo qué me pasó”

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Juan Martín del Potro se siente extraño en las horas posteriores a la conquista del Abierto de los Estados Unidos. El tandilense aún no logra digerir el éxito que consiguió anteayer ante Roger Federer. Mientras tanto, anoche, cerca de las 22, partía rumbo a la Argentina, donde llegará hoy alrededor de las 8. Más tarde, a las 13, dará una conferencia de prensa en el hotel Intercontinental. Por la noche, acudirá al partido que jugarán Vélez y Boca a las 21.15 en el estadio José Amalfitani.

«Todavía me cuesta entender lo que me está pasando y me agarran escalofríos. Cuando esté en casa tomaré realmente conciencia», afirmó ayer, poco después del mediodía, desde Nueva York en declaraciones a radio La Red. También habló de cómo se sintió durante el partido ante Federer. «No arranqué bien y lo pagué caro», explicó. Y agregó: «Después mejoré y comencé a creer que podía ganar». Sobre el futuro, lanzó: «No garantizo triunfos, pero sí saben que cuando entro a la cancha corro hasta la última pelota, sea quien sea el que esté enfrente».

La consagración en Flushing Meadows le reportó varias bondades más. Con su gran actuación en el US Open, Del Potro recuperó el quinto puesto en el ranking de la ATP -el mejor de su carrera- que le había arrebatado en julio el estadounidense Andy Roddick y quedó muy cerca de mejorar aún más su ubicación, al aproximarse considerablemente al cuarto, el serbio Novak Djokovic. La otra buena noticia es que se aseguró un lugar en el torneo de Maestros, que jugarán los mejores 8 del escalafón mundial del 22 al 29 de noviembre.

Además, el tandilense verá con otros ojos el final de la temporada, ya que defiende a fin de mes los puntos como finalista de Tokio el año pasado. Después tendrá la chance de pegar el salto en los Masters 1000 de Shanghai y de París, donde en 2008 cayó en tercera ronda ante David Nalbandian.

De todos modos, el pupilo de Franco Davin tiene bien en claro su principal objetivo de cara a lo que queda de la temporada. Calibrará la mira al Masters de Londres. «Entrar al Masters en esta época es porque hiciste una gran temporada y estar seguro en setiembre me da tranquilidad para jugar el resto de la temporada», aseguró la Torre de Tandil horas antes del regreso a Buenos Aires.

Si bien no lo ve inmediatamente al alcance, el número cinco del mundo reconoció también que ahora tiene como uno de sus objetivos convertirse en el primer tenista de su país en alcanzar la cima del escalafón. «El número uno es otro de los sueños que tengo y cada vez estoy más cerca, pero al mismo tiempo todavía lejos de lo que es Roger. Además, hay varios arriba mío. Pero sé que mientras yo esté bien puedo tener oportunidad con todos», finalizó.

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