Este es un film distinto a todo lo conocido, ya que aun en "Náufrago", de Robert Zemeckis, Tom Hanks tenía una pelota a la que le podía hablarle. Ningún recurso de este tipo aparece en este riguroso drama de naufragio que tiene a Robert Redford como único protagonista. El director J.C. Chandor se negó a utilizar cualquiera de las convenciones típicas de esta clase de films, por lo que salvo una voz en off al comienzo del film y la voces relacionadas con un equipo de radio, no hay ningún tipo de diálogo a lo largo de toda la película. Esto obviamente supone un verdadero tour de force del que sale airoso Robert Redford, pero también implica un esfuerzo extra del espectador para seguir los esfuerzos de un navegante solitario que intenta que su velero no se hunda. Película bien filmada e interesante, aunque quizá más extraña que lograda.
| D.C. |



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