2 de octubre 2017 - 00:00

Tras el caos, Cataluña apostará por la independencia unilateral

Puigdemont trasladará esta semana los resultados de la consulta al Congreso, que podría dar curso a la secesión.

REACCIÓN. Una multitud celebró en Barcelona y ciudades aledañas los resultados de la consulta. El presidente regional, Carles Puigdemont, anunció los próximos pasos junto a su equipo.
REACCIÓN. Una multitud celebró en Barcelona y ciudades aledañas los resultados de la consulta. El presidente regional, Carles Puigdemont, anunció los próximos pasos junto a su equipo.
Barcelona - El presidente del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, afirmó ayer que los habitantes de esa región se ganaron "el derecho a tener un Estado independiente" tras una jornada marcada por la brutal represión policial de ciudadanos que trataban de votar en un referéndum soberanista prohibido por la justicia.

"Con esta jornada de esperanza y también de sufrimiento, los ciudadanos de Cataluña nos hemos ganado el derecho a tener un Estado independiente que se constituya en forma de república", afirmó Puigdemont en una solemne alocución rodeado por todo su Ejecutivo, en una de los jornadas más turbulentas en la historia reciente del país.

El líder independentista se comprometió a trasladar "los próximos días" al Parlamento catalán los resultados de la consulta "para que actúe de acuerdo con aquello previsto en la Ley de Referéndum", que prevé una declaración de independencia en 48 horas.

El presidente regional, Carles Puigdemont, anunció los próximos pasos junto a su equipo.

Poco después, el Gobierno catalán informó que 2.262.424 personas participaron del referéndum. De ellos, el 90% votó a favor de constituir la República de Cataluña. Un 7,8% (176.000 votos) fue para el "No", mientras que 45.585 votos fueron en blanco y 20.129 se declararon nulos.

La Policía Nacional y la Guardia Civil -ambas fuerzas responden al Gobierno español- intervinieron ayer en Cataluña para cerrar varios puntos de votación, protegidos desde antes de la madrugada por multitudes de personas.

El accionar devino en una brutal represión de cientos de personas dentro de los centros de votación y en sus inmediaciones. Ancianos, mujeres, estudiantes sufrieron heridas. Imágenes en redes sociales mostraron varias situaciones en que personas que buscaban atención médica volvían a recibir golpes por parte de los efectivos que, incluso, se enfrentaron con los bomberos catalanes cuando éstos realizaron una cadena humana alrededor de votantes para protegerlos.

Los servicios regionales de salud atendieron al menos 844 personas, entre las cuales había 92 heridos graves y menos graves. Uno fue alcanzado por una pelota de goma en un ojo -una munición cuyo uso está prohibido en Cataluña- y otro sufrió un infarto durante una incursión policial.

El Ministerio español del Interior informó asimismo de 33 agentes atendidos médicamente.

Puigdemont acusó al presidente Mariano Rajoy de ejercer "un uso injustificado, irracional e irresponsable de la violencia", pero el jefe de Gobierno español contestó que las fuerzas de seguridad "han cumplido con su obligación y con el mandato que tenían de la Justicia".

"No ha habido un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Nuestro Estado de derecho mantiene su vigencia y fortaleza", agregó y anunció que convocará a los partidos para una reflexión sobre el futuro del país tras el referéndum.

Al intervenir, los agentes no dudaron en cargar contra los votantes, echando mano de porras, empujones y pelotas de goma. Los Mossos d'Escuadra, la Policía catalana, no participó de la represión pero tampoco la impidió. Fotos en Twitter mostraron a varios agentes llorando ante los sucesos mientras los ciudadanos los contenían.

"Se han llevado las urnas por la fuerza, porque los presidentes de las mesas agarraban las urnas con las dos manos y se las arrancaban literalmente de las manos", explicó Marc Carrasco, apoderado de un colegio barcelonés.

Anoche, los colegios electorales seguían rodeados por ciudadanos para que se pudiera hacer el recuento de los votos.

Si bien Rajoy pidió comenzar a partir de hoy "el restablecimiento de la normalidad institucional", los ánimos parecen ir en sentido contrario.

Una plataforma con 44 organizaciones, entre ellas los dos grandes sindicatos UGT y CCOO y las dos principales asociaciones independentistas, llamó a una huelga general para mañana para condenar "la violencia ejercida por parte de las fuerzas de seguridad del Estado".

Agencias AFP, DPA, ANSA y Reuters,


y Ámbito Financiero

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