El vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs, y el asesor de Barack Obama en temas latinoamericanos, Dan Restrepo, fueron los encargados de anunciar ayer el giro en la política estadounidense hacia Cuba. Comienza a resquebrajarse el embargo.
Washington - El presidente Barack Obama abrió ayer una grieta en el embargo comercial que Estados Unidos mantiene desde hace 47 años contra Cuba, liberando los viajes familiares y permitiendo a firmas de telecomunicaciones hacer negocios en la isla. El trascendente anuncio, que también libera la cantidad de dinero que los exiliados pueden enviar a sus familiares en la isla, representa un importante cambio de política a sólo días de la Cumbre de las Américas.
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«Las nuevas medidas buscan promover los valores democráticos en Cuba», indicó el portavoz gubernamental, Robert Gibbs. «El presidente dio instrucciones a los secretarios de Estado, Comercio y del Tesoro para que pongan en marcha las acciones necesarias», continuó por su parte el asesor especial de Obama, Dan Restrepo, al leer el primer comunicado en español durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Obama permitirá que las empresas de telecomunicaciones de EE.UU. tiendan cables de fibra óptica, a prestar servicios de telefonía móvil y comunicaciones satelitales entre ambos países situados a sólo 145 kilómetros de distancia. También autoriza a los cubano-estadounidenses a contratar servicios de radio y televisión satelital para personas en la isla.
«Crear independencia, crear un espacio para que los cubanos puedan actuar libremente, fuera del régimen, es el tipo de espacio que necesitan para iniciar el proceso hacia una Cuba más democrática», explicó Restrepo. «Queremos incrementar el flujo de información entre cubanos y entre cubanos y el mundo exterior», insistió. «Si alguien impide el acceso de los cubanos a la información será el Gobierno de Raúl Castro, sin que se pueda acusar a algún tipo de problema técnico externo de ello» completó el asesor en temas latinoamericanos. Al cierre de esta edición el régimen cubano no sa había expresado sobre las medidas.
En tanto, Washington dijo que estudiará posibles vuelos comerciales regulares a través del Estrecho de la Florida, hoy limitados a chárteres. Las medidas beneficiarían a 1,5 millón de cubano estadounidenses. La liberación de los viajes a Cuba había sido adelantada por Obama durante su campaña electoral del año pasado y puede ayudar a mejorar las relaciones entre ambos enemigos de la Guerra fría.
Los exiliados que residen en EE.UU actualmente pueden ir a Cuba sólo una vez al año y enviar hasta u$s 1.200 por persona a sus familiares en la isla. La medida representa un fuerte cambio con respecto al clima de confrontación que había marcado el gobierno de George W. Bush.
La medida amplía asimismo el espectro de los paquetes con ayuda humanitaria exportables mediante licencia. Así, serán consideradas «donaciones humanitarias» ropa, artículos de higiene personal, semillas, medicamentos y equipos veterinarios, herramientas de pesca y para fabricar jabón, además de incrementar el límite de valor de productos no alimenticios a u$s 800 por donativo.
El anuncio llega pocos días antes de que Obama participe en la Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago, donde varios líderes regionales dijeron que lo presionarían para que levante el embargo estadounidense contra Cuba.
Pero Obama aclaró que no eliminará el embargo hasta que Cuba dé señales de mayor democracia y respeto a los derechos humanos. Desde su implantación en 1962, el embargo ha causado a Cuba pérdidas por más de u$s 93 mil millones, según afirma el régimen castrista.
Las nuevas medidas de Obama podrían encontrar resistencia en el Congreso, en especial entre la oposición republicana que esperaba que el presidente condicionara la flexibilización a la liberación de los presos políticos.
Bush había restringido en 2004 los viajes de los familiares a Cuba a uno cada tres años, con una duración de quince días y el envío de remesas hasta u$s 300. En marzo pasado, el Congreso aprobó una medida, contenida en una Ley de Presupuesto, que eliminaba las trabas impuestas por el ex presidente. Los anuncios de ayer van más allá de lo dispuesto por el Congreso, al eliminar las restricciones temporales a los viajes.
«La decisión del presidente Obama reunirá a familias separadas desde hace tiempo y les permitirá proporcionar asistencia humanitaria básica a sus seres queridos», declaró la jefa de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, según un comunicado de su gabinete. El líder del Senado, Harry Reid, también demócrata, se mostró igualmente de acuerdo en la medida, comentó uno de sus voceros, José Parra. Sin embargo, «hay que asegurarnos de que haya maneras de que el dinero no caiga en manos del régimen» castrista, añadió el portavoz.
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