Un informe elaborado por las especialistas Sofía Corina y Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario detalla que "eliminados los derechos de exportación para el cultivo de trigo y suprimidas las restricciones a las ventas externas, la capacidad de pago de la exportación para la compra de mercadería mejoró, achicando la brecha entre el precio FOB y el valor FAS. Aun así, el productor de trigo se queda hoy con u$s16 por cada tonelada que cosecha. Si explota un campo de 200 hectáreas, esto le equivale a recibir un sueldo mensual de $16.376, mientras que hace un año hubiese cobrado $ 4.711 al mes".
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Desglosando la nueva ecuación económica para el cultivo de trigo, explican que los costos de producción si bien también subieron en el último año, lo hicieron en una menor proporción. De los u$s449/t que debían invertirse en el ciclo productivo anterior, en la campaña 2016/17 pasó a u$s493/t, con un aumento del 10% anual.
Con estos números, el margen bruto de producción arrojaba u$s57,5 por cada hectárea de trigo en la campaña 2015/16, mientras que hoy el remanente para el productor alcanza los u$s134/t. Ello representa una mejora del 133% en doce meses.
Ahora bien, si a este resultado se le deduce todo tipo de derechos, tasas e impuestos(Impuesto a las Ganancias, a los bienes personales y a los créditos, entre otros) se observa que de un margen neto después de impuestos de u$s23,3/ha que se alcanzaba en diciembre de 2015, ahora, en diciembre de 2016 estamos hablando de u$s 67,6 por cada hectárea producida con trigo, es decir que la mejora fue del 190% en el transcurso de un año.
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