Así surge de una serie de entrevistas y comentarios en las redes sociales por parte de militantes y exmilitantes del Estado Islámico, como publicó la influyente revista Foreign Affairs en un artículo que fue reproducido por varios medios estadounidenses.
También los menos serios, como el tabloide Daily News, que tomó nota del peligro, titulando en primera página "Make ISIS Great Again" (hacé al Estado Islámico grande otra vez), parafraseando con sarcasmo el eslogan de Trump sobre Estados Unidos.
El Estado Islámico prefiere a Trump antes que a Hillary Clinton porque la candidata demócrata, al igual que el presidente Barack Obama, no demonizaron a los musulmanes y de hecho siempre subrayaron que "el islam no es nuestro adversario". Entonces, para los yihadistas es difícil denigrar y usar a Hillary Clinton como símbolo negativo para movilizar la yihad.
Hasta ahora, Trump se comprometió a erradicar el califato a toda costa, con bombardeos y con el envío de al menos 30.000 soldados para luchar, sin excluir el uso de armas nucleares. También propuso la prohibición de ingreso de musulmanes al país, al menos de aquellos provenientes de los países señalados como de riesgo terrorista.
Razones
Se podría esperar algún temor entre los militantes del EI ante la posibilidad de tener que lidiar con Trump. Pero es todo lo contrario. En primer lugar, debido a la confirmación que alimenta su narrativa de un mundo bipolar en el que Occidente está en guerra con el islam, de un choque crucial de civilizaciones, según Trump. Segundo, debido a que la hostilidad hacia los musulmanes aumenta las posibilidades de una radicalización de "lobos solitarios", en especial de aquellos jóvenes radicados en Estados Unidos que simpatizan con los yihadistas.
Además, los seguidores del EI creen que Trump sería un presidente inestable e irracional cuyas decisiones impulsivas terminarían por debilitar a Estados Unidos, tanto en el caso de nuevas guerras o de aislamiento, con una retirada gradual de Medio Oriente.
Por último, los seguidores del califato creen en la profecía de la "batalla final" en la ciudad siria de Dabiq, donde triunfarían sobre sus enemigos, los cuales serían guiados precisamente por Trump.
El candidato republicano ya es "protagonista" de algunos videos del EI por sus declaraciones antiislámicas después de los ataques en Bruselas y Orlando, y se está haciendo cada vez más conocido entre los yihadistas gracias a la cobertura de la campaña presidencial estadounidense de la cadena Al Yazira.
Mientras que el duelo electoral se intensifica, el califato ve una oportunidad para avanzar en sus objetivos ideológicos y militares. De ahí que sus militantes abiertamente animen al candidato republicano a la presidencia. "Le pido a Alá que lleve a Trump a Estados Unidos", escribió la semana pasada un portavoz del EI en Nashir, un canal del Estado Islámico.
Mientras tanto, otro partidario del EI subía en un canal similar el siguiente mensaje: "Facilitar la llegada de Trump a la Casa Blanca debería ser una prioridad para los yihadistas a toda costa".
Trump es "el enemigo perfecto", aseguró Tarek, un excombatiente del EI, a partir de ese mensaje.
| Agencia ANSA |



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