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Trump restableció sanciones a Irán y ya pone contra las cuerdas a empresas europeas
El desafío profundiza los problemas en la relación transatlántica. La UE promete medidas de protección.
tocado. El presidente iraní, Hasán Rohaní.
El objetivo de las sanciones es, según Trump, "ejercer la máxima presión económica". El presidente iraní, Hasán Rohaní, acusó a Trump de llevar a cabo una "guerra psicológica" contra su país.
El pacto fue firmado en 2015 entre Irán y seis países: Estados Unidos (bajo el Gobierno de Barack Obama), Reino Unido, Francia, China, Rusia y Alemania. Contemplaba limitaciones y controles a la actividad nuclear iraní para impedir su acceso a una bomba nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales. El abandono de Washington del acuerdo en mayo último suponía la recuperación de las sanciones.
Pese a la salida de Estados Unidos, Rohaní insistió en su intención de mantenerse apegado al pacto, pero solo si el resto de países firmantes le pueden garantizar que no sufrirá un aislamiento económico bajo las sanciones que Trump comenzó a reactivar.
La Unión Europea está contra las sanciones y quiere proteger de las mismas a sus empresas que hagan negocios con Irán, lo que podría empeorar la relación con Europa.
Su responsable de Política Exterior y Defensa, Federica Mogherini, animó a las compañías: "No teman porque las apoyaremos".
La relación transatlántica ya está resentida por el conato de guerra comercial abierto por Trump con sus políticas proteccionistas. Además, está la polémica por la pretensión estadounidense de que los aliados europeos de la OTAN aporten más a los gastos del bloque. Por último, hay recelo por la retirada de EE.UU. del Acuerdo de París sobre cambio climático.
En la UE entró ayer en vigor el denominado "estatuto de bloqueo", que había sido modificado para incluir el caso iraní. Esa normativa contempla que las pequeñas empresas puedan exigir compensaciones a Estados Unidos por posibles costos y pérdidas derivadas de las sanciones. Teóricamente abre también la posibilidad de castigar a las empresas europeas que cumplan las sanciones sin tener un permiso de exención europeo.
Según la Cámara de Comercio alemana-iraní, las empresas más grandes con presencia o activos en EE.UU. podrían tener reparos, pero muchas medianas empresas mantendrán sus negocios con Irán.
El asesor de seguridad nacional estadounidense, John Bolton, arremetió ayer con dureza contra Europa por su postura y alertó que los europeos pronto aceptarán al realidad de las sanciones. "Quizá los burócratas de las capitales europeas y particularmente de Bruselas van a sacar el petróleo iraní en baldes", dijo. Pese a ello rechazó que las diferencias sobre Irán vayan a tensar las relaciones con sus aliados europeos: "La gente de negocios sabe que quiere hacer negocios con Estados Unidos y si hay que elegir entre nosotros e Irán, es una solución bastante fácil".
También Rusia, firmante del acuerdo, criticó las sanciones y anunció que hará lo que sea necesario para salvar el acuerdo. Con las sanciones EE.UU. busca negociar otro acuerdo nuclear más favorable pero también cambiar la política iraní en la región, donde Teherán está activo en las guerras de Siria y Jemen, además de apoyar al grupo palestino Hamás, a la milicia libanesa Hizbulá y a grupos chiitas en Irak.
| Agencias DPA, ANSA y Reuters |


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