17 de noviembre 2014 - 00:00

Tucumán: ministro, diputado e intendente pujan por gobernación

Domingo Amaya
Domingo Amaya
 Tucumán - Con el diputado nacional José Cano ya instalado como candidato a gobernador de una oposición casi unificada en el Acuerdo Cívico y Social -falta el PRO, que insiste con postulante propio-, las definiciones del armado electoral en la provincia de cara a las elecciones de agosto próximo sumaron al intendente capitalino, Domingo Amaya, como un actor que, dependiendo de cómo juegue, podría convertirse en una pieza de peso.

Amaya, un jefe comunal del justicialismo con importantes diferencias y desencuentros con el gobernador, José Alperovich -cada uno prefiere igualmente mantener las formas-, cuenta con un buen porcentaje en cuanto a intención de votos se refiere.

El aumento de preferencia sobre Amaya inquietó a Alperovich, un exradical que mutó al justicialismo y luego se rindió ante la década de la liturgia kirchnerista. "Sondeó a su mujer -la senadora nacional Beatriz Rojkés- porque aprendió del ABC peronista que una vez que te vas, no volvés. Pero ella, con sus desafortunadas declaraciones, más la pésima gestión de su marido detonaron la postulación", sentenció ante Ámbito Nacional un senador nacional de peso del Frente para la Victoria (FpV).

Rojkés está lejos de Cano según encuestas que corren tanto en el oficialismo como en la oposición. Así, quedó prácticamente descartada por su marido y no podría repetir el pase de poder de Néstor Kirchner hacia la actual primera mandataria en 2007, o la transferencia de Gerardo Zamora con su esposa, Claudia Ledesma Abdala, en la gobernación de Santiago del Estero en diciembre pasado.

Alperovich apuesta ahora, sin proclamarlo, a su vice -en licencia- y actual ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur, quien se encuentra unos puntos debajo de Cano. Ahí es donde aparece Amaya: en caso de que el jefe comunal sea el candidato a gobernador del oficialismo local, hoy habría un empate técnico, o incluso una victoria por poco margen.

El camino seguro que avizora el peronismo local es el de un complejo acuerdo entre Amaya y Alperovich. A esto debe sumarse también la intromisión de los precandidatos presidenciales del FpV: el gobernador bonaerense Daniel Scioli ya se mostró varias veces con el gobernador, mientras que el intendente lo hizo con el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo.

A menos de un año para las elecciones, el peronismo busca cerrar filas para mantener el poder en un distrito que, pese a la emergencia económica desde hace más de 10 años y con necesidades sociales urgentes, utiliza parte de su Presupuesto -según denuncia la oposición- para fomentar la riña de gallos.

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