19 de enero 2016 - 00:10

Turistas argentinos colapsan los pasos fronterizos a Brasil

• DURANTE RECAMBIO HUBO DEMORAS DE HASTA TRES HORAS.
• FLORIANÓPOLIS, CON TEMPORADA RÉCORD DE ÚLTIMOS 10 AÑOS.

El último fin de semana, las localidades de San Javier, Alba Posse y Bernardo Irigoyen en Misiones se vieron colapsadas de vehículos que intentaban cruzar hacia Brasil.
El último fin de semana, las localidades de San Javier, Alba Posse y Bernardo Irigoyen en Misiones se vieron colapsadas de vehículos que intentaban cruzar hacia Brasil.
 En enero la fisonomía de las ciudades fronterizas de Misiones cambió por completo. Es que en los pasos hacia Brasil, decenas de autos desfilan día a día con miles de turistas que tentados por la devaluación del real y los precios accesibles decidieron pasar sus vacaciones en el país vecino. El tránsito constante se convirtió, el último fin de semana, en un verdadero dolor de cabeza durante el recambio turístico en donde las largas colas y bocinazos interfirieron con la tranquilidad del lugar.

Según datos del ente de turismo brasileño, este verano hay un 20% más de arribos de argentinos al país vecino que en 2015. Por eso, estiman que los argentinos en Brasil superarán los dos millones. Aquellos que deciden recorrer las playas del sur optan por hacerlo de una manera gasolera y el automóvil siempre es la mejor opción. Florianópolis es la estrella de la región en donde llegan nueve aviones por día y miles de personas por ruta, convirtiéndose en la mejor temporada de la última década.

Desde principios de enero en las localidades de San Javier, Alba Posse y Bernardo de Irigoyen en Misiones, decenas de autos desfilan por allí día a día. Y no sólo a través de los puentes que conectan a ambos países se ven colapsados en cada cambio de quincena. Los cruces, sobre el río Uruguay también experimentaron desde el viernes inclusive un notable incremento en su habitual promedio diario. El pasado fin de semana, de acuerdo con datos brindados por la Aduana, al mediodía del sábado la fila de vehículos con argentinos intentando cruzar a tierras del sur brasileño, alcanzaban las cinco cuadras, y hasta ese momento más de 100 ya habían ocupado el servicio de la lancha internacional. "Lo normal son 20 autos por semana", explicaron desde esa dependencia nacional a los medios locales, por lo que hubo cinco veces más de demanda.

En la ciudad misionera de Bernardo de Irigoyen la tranquilidad se esfumó hace rato. Sólo el fin de semana pasado hubo demora de más de tres horas para pasar por Aduana, todo sea para llegar a las playas brasileñas.

Brasil no sólo se vio impulsado por su arena blanca y su mar cálido y cristalino, sino que la devaluación del 77% que sufrió el real frente al dólar en el último año provocó que fuera más accesible para los bolsillos argentinos. Aun así teniendo en cuenta la depreciación del peso argentino de diciembre último.

Además hay que tener en cuenta que muchos de los turistas que hoy se acercan a las playas brasileñas ya reservaron los hoteles y hasta las excursiones a mediados del año pasado cuando aún regía el dólar tarjeta.