23 de enero 2018 - 00:00

Turquía acelera su ofensiva en Siria pese a críticas

Estambul- El presidente turco Recep Tayyip Erdogan aseguró ayer que Turquía no retrocederá en su ofensiva contra la milicia kurda en el enclave sirio de Afrin, y afirmó que la emprendió con el acuerdo de Moscú, actor clave en el conflicto regional.

La ofensiva entró el lunes en su tercer día con un nuevo avance de las fuerzas turcas y sus aliados rebeldes locales, apoyados por la artillería. "La cuestión de Afrin será solucionada, no habrá marcha atrás en Afrin. Hablamos con nuestros amigos rusos, tenemos un acuerdo", sostuvo Erdogan en un discurso pronunciado en Ankara. "La operación terminará cuando se alcancen todos los objetivos", agregó.

La apertura de este nuevo frente en Siria inquieta a la comunidad internacional, y al cierre de esta edición, el Consejo de Seguridad de la ONU había concluido una reunión de emergencia sin lograr un acuerdo de condena.

Soldados turcos y sus aliados sirios lanzaron el lunes una nueva ofensiva contra las YPG desde la ciudad de Azaz, situada a unos veinte kilómetros al este de Afrin, informó la agencia de prensa Anadolu. Un corresponsal internacional del lado turco de la frontera vio poco antes una decena de tanques y entre 400 y 500 combatientes turcos y árabes ingresar en Siria.

Moscú no confirmó la existencia de un acuerdo con Ankara, pero numerosos analistas estiman que sólo con el aval de Rusia se puede lanzar en Siria una ofensiva mayor. Moscú controla el espacio aéreo en el norte del país y retiró la semana pasada sus tropas desplegadas en Afrin.

Turquía acusa a esta milicia kurda siria de ser el brazo del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que Ankara considera como "terrorista", igual que EE.UU. y la Unión Europea, y que combate desde 1984.

La milicia kurda es el principal componente de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), coalición árabo-kurda apoyada por Washington que combate a los yihadistas de Estado Islámico (EI) en el norte de Siria.

Se trata de la segunda ofensiva turca en el norte de Siria, después de la de agosto de 2016 lanzada para acorralar al EI hacia el sur y también para frenar la expansión de los combatientes kurdos. Aprovechando el conflicto sirio, que ha dejado más de 340.000 muertos desde 2011, los kurdos sirios -durante mucho tiempo marginados- instalaron en 2012 una administración autónoma en Afrin, un territorio aislado de otras zonas controladas por las YPG más al este.

Agencias AFP, DPA y ANSA

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