Dos días después de una primera emboscada con explosivos, que provocó el domingo la muerte de 16 soldados en Daglica (sudeste), el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) llevó a cabo una operación similar ayer a la madrugada, esta vez en la provincia de Igdir, en los confines de las fronteras de Turquía con Azerbaiyán, Armenia e Irán. El ataque se saldó con 13 muertos y un herido, según las autoridades locales. Anteriormente se había informado de 14 muertos.
Desde el domingo por la noche, cazas F-16 y F-4 de la aviación turca bombardearon varias veces las bases de retaguardia del PKK en las montañas del norte de Irak.
Defensa
"Las fuerzas de seguridad turcas atravesaron la frontera iraquí en el marco del derecho de persecución contra terroristas del PKK que llevaron a cabo los recientes ataques", declaró una fuente gubernamental que requirió el anonimato. La operación será de "corta duración", agregó.
Los bombardeos aéreos y la operación de las fuerzas especiales provocaron la muerte de "un centenar de terroristas" del PKK, según la agencia de prensa Dogan, que cita a fuentes militares. En un discurso muy firme, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan prometió ayer "no abandonar el país a los terroristas".
| Agencia AFP |
