9 de marzo 2015 - 00:00

Ty Segall, con destino de leyenda

Ty Segall, con destino de leyenda
"Manipulator", Ty Segall- Drag City DC 600.

Cada vez está más claro que la mayor inflluencia en el rock de cualquier era es la música de los 60 y, en menor medida, la de los 70. La gran cualidad de Ty Segall es que logra expresar todo tipo de infuencias musicales de manera nada obvia, incorporándolas en composiciones propias totalmente personales, ya que es un músico que no se parece a nada dentro del rock norteamericano de este siglo. Al punto de que para gran parte de la prensa especializada es la única verdadera esperanza de los herederos de Elvis y Buddy Holly y otros músicos que inventaron el rock'n roll, pero que luego no tuvieron continuadores en su tierra durante mucho tiempo, ya que como todo el mundo sabe, a partir de la explosión beatle el rock se convirtió casi en una tradicion británica. Lo interesante del séptimo disco de Segall considerado por muchos medios de rock como el mejor disco de 2014- es cómo mezcla todo de manera sorprendente y siempre con un sonido personal y contemporáneo, a pesar de que las guitarras puedan aullar como las de Neil Young, o que la voz extrañísima por cierto- de Segall de golpe module al estilo del glam de Bowie o T. Rex. El disco empieza con teclados sixties y ritmo casi new wave 80s en el tema que le da su título, y luego se va volviendo más deforme e imprevisible, lo que al principio puede resultar un tanto desconcertante. Pero cuando se llega a la segunda mitad (es decir el disco 2 del vinilo, ya que es un trabajo con 17 tracks) se empieza a creer que es un disco destinado a ser leyenda. Como sea, es un gran trabajo a todo nivel, que hay que escuchar muchas veces antes de entenderlo cabalmente. Lo que es seguro es que "The feels" y "Stick around" están entre lo mejor del rock de lo que va de este siglo.

Diego Curubeto

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