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UCR apura campaña sin pedir permiso a UNEN. Puja por deuda
Gerardo Morales logró acompañamiento de su bloque para presentar un proyecto donde se pide investigar la deuda, tema que hasta ahora pertenecía sólo a la izquierda de Fernando Pino Solanas. Ernesto Sanz mira de reojo la movida. Mientras tanto preocupa a precandidatos de UNEN, tanto radicales como a Elisa Carrió que la estrategia de una PASO en conjunto a un año demore demasiado las definiciones.
En ese camino hay dos señales a estudiar: los radicales comenzaron a sostener que el agravamiento de los problemas del Gobierno está jugando a favor de los candidatos de la oposición ya lanzados y en UNEN aún se sigue a paso lento hacia una PASO que recién el año que viene definirá los candidatos presidenciales que otros grupos ya tienen en juego.
No está claro aún que esa estrategia que tejió UNEN en el inicio de constitución del grupo esté en vías de ruptura. La prueba se vio con las diferencias que aparecieron dentro del grupo sobre una posible alianza con Mauricio Macri. Tras los acercamientos directos de Elisa Carrió al jefe porteño y los más sutiles del radical Ernesto Sanz, estalló la interna en el grupo. Lejos de profundizar la crisis tanto Carrió como Sanz pasaron a silencio y dejaron de publicitar sus preferencias. Eso no significó que la posibilidad de un acuerdo con el PRO este archivada, pero sí que FAUnen aún no está maduro para una ruptura interna.
El radicalismo es el más complicado dentro de ese juego. Y no sólo porque un grupo de la mesa de conducción del Comité Nacional este convencido que más tarde o más temprano los acuerdos que la UCR va cerrando con el macrismo en las provincias terminarán teniendo un símil a nivel nacional, sino porque las presiones en la interna partidaria por posiciones a tomar frente al Gobierno cada vez se hacen más visibles.
Campaña
La ley para modificar el domicilio de pago a bonistas fue una prueba de eso. De allí que Sanz y Cobos salgan por el país de campaña a reforzar la figura de la UCR con más independencia y al mismo tiempo una imagen de mayor dureza con el Gobierno.
El fin de semana Sanz atacó directamente el discurso económico de Axel Kicillof. No es una tema sólo de la agenda que deberá enfrentar esta semana el Senado, sino también una señal a parte de la juventud partidaria que manda señales a favor de la epopeya "patria o buitres" que alimenta el Gobierno.
Para Sanz, Kicillof "le parecería antiguo hasta a Marx. Hay que reactivar la economía, no hay margen para excusas. Si el Gobierno sigue encerrado en teorías conspirativas e ideas rancias, seguiremos siendo espectadores del progreso ajeno mientras lamentamos la decadencia propia", dijo el mendocino.
El radicalismo ya tiene posición tomada en contra del proyecto kirchnerista para modificar el domicilio de pago, pero no es la misma que sostiene Carrió, que auspicia una abstención para, según dice, no prestarse al juego de "patria o buitres" que propone el Gobierno.
Por eso Sanz emitió un comunicado endureciendo la posición dentro de UNEN con su visión sobre la economía: "La situación del empleo se ha vuelto intolerable, el desempleo no sólo nos deja sin trabajo, sino que nos mete miedo y el miedo y la incertidumbre paralizan la economía".
"Repiten una y otra vez que la crisis se debe al mundo, sin asumir que es una excusa que esconde otro fracaso del Gobierno", insistió Sanz.
Al mismo tiempo los radicales entraron en un terreno que hasta ahora era dominio de la izquierda. "Presentamos un proyecto de creación de comisión investigadora desde 1976. Y si alguien tiene que ir preso, que vaya".
La frase no es de Fernando Pino Solanas o Claudio Lozano, sino del jujeño Gerardo Morales y la dijo en medio del plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía nacional y Relaciones Exteriores donde frente a Kicillof se debatió el proyecto sobre cambio de domicilio de pago a bonistas .
Izquierda
Ese proyecto apunta a determinar el origen, evolución y estado actual de la deuda pública argentina mediante la creación de una comisión bicameral de investigación y seguimiento en el Congreso. Es decir, lo corre al Gobierno por izquierda.
La idea, impracticable en esta instancia de la deuda en cuanto a la revisión de la misma, pero molesto por las investigaciones que puedan desatarse tanto en el origen como por los distintos canjes, le complica el discurso a todo el grupo de izquierda dentro de UNEN e intenta cercar al Gobierno.
De ahí que lo firmaran Alfredo Martínez, Mario Cimadevilla, Marta Borello, Juan Carlos Marino, Luis Naidenoff, Laura Montero y Silvia Elías de Pérez, además de Morales
Allí se propone que la comisión "tenga las facultades y atribuciones suficientes para requerir la presencia de cualquier funcionario público cuando lo considere oportuno y pueda requerir informes a organismos, entidades financieras y empresas extranjeras, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores".
"La comisión bicameral denunciará judicialmente los hechos delictivos que lleguen a su conocimiento", dice el articulado.

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