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UCR: guerra por la jefatura ya incluye a Jesús
Desde el cobismo prometen que en diciembre un hombre del vicepresidente estará al frente del comité para suceder a Morales. Aunque el preferido de Cobos es el mendocino Raúl Baglini, en una cena en el restorán Lalín el viernes pasado surgió un nuevo anotado: Jesús Rodríguez. La vieja guardia radical integrada por Rafael Pascual, Enrique «Coti» Nosiglia, Adolfo Stubrin, Aldo Neri y Silvana Guiudici ratificaron su adhesión al cobismo, pero deslizaron que Rodríguez no sería un mal candidato para presidir el partido.
Más allá de la posible reelección de Morales, el desembarco de Baglini o las ambiciones de Rodríguez, la solución a la interna radical podría pasar una vez más por Ernesto Sanz. El jefe de los senadores UCR tiene a favor su condición de mendocino y haber sido el promotor de la reunificación partidaria con un aplastante triunfo sobre el peronista Celso Jaque en base a una lista mixta que combinó a cobistas y radicales orgánicos. La única objeción que presenta es la incompatibilidad que le genera hacerse cargo del «trabajo sucio» partidario con su labor de senador reelecto. Morales sufre hoy ese padecimiento en carne propia.
El encuentro que encabezará Morales en Rosario es para ratificar la cohesión del grupo UCR que se negó a integrar la Concertación Plural con Cobos. «No es en contra (del vicepresidente Julio) Cobos, ni contra nadie, sino a favor de la UCR. La idea es cuidar al partido, al Acuerdo Cívico y Social y a los dirigente que están bien considerados por la gente, entre ellos, Cobos», sostuvo Morales.
Sin embargo, la idea cayó pésimo en el entorno del vice, desde donde acusaron a Morales de tener actitudes típicas «de la vieja UCR» y amenazaron con conformar un espacio paralelo como demostración de fuerza interna para pelear la conducción del partido en diciembre próximo. «La verdad es que empezar por la construcción de una interna es la reedición del viejo radicalismo y de la pelea, en lugar de avanzar en la construcción de un partido moderno y ágil», sostuvo el intendente de Junín, Mario Meoni, una de las principales espadas del vicepresidente en el Consenso Federal (ConFe).
El intendente consideró que la iniciativa de Morales es «un claro retroceso» en el proceso de reunificación partidaria, y dijo que en estas condiciones el ConFe «debe replantearse los caminos a seguir», lo que podría conducir a «la convocatoria a un nuevo espacio que agrupe al resto del radicalismo y también a otros sectores».
Apertura
«No queremos hacer política anti-Morales, pero el radicalismo debe abrirse de una buena vez y no seguir las órdenes de dirigentes que no ganan nunca y que forman parte del viejo radicalismo que sólo piensan en cargos», apuntó.
Para llegar al puesto más alto en la UCR, es necesario integrar el plenario de delegados del Comité Nacional, compuesto por 102 representantes, cuatro por cada provincia y dos por la juventud, la Organización de Trabajadores Radicales y Franja Morada. Entre las cabezas de este Movimiento Renovación Federal se encuentran, además de Morales, el bonaerense Ricardo Alfonsín, el porteño Ricardo Gil Lavedra, el cordobés Mario Negri y el mendocino Sanz.
Todos ellos coinciden en la necesidad de evitar que la suerte de la UCR quede atada al desempeño electoral de Cobos, para lo que consideran imprescindible constituir una conducción partidaria lo suficientemente autónoma y sólida frente a los vaivenes del candidato. Del encuentro en Rosario podría participar, además, el dirigente chaqueño Ángel Rozas, en quien Morales deposita la confianza para que sea su sucesor.


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