20 de junio 2012 - 00:00

UCR va a interna bonaerense sin actos ni candidatos nuevos

Ricardo Alfonsín
Ricardo Alfonsín
El radicalismo cierra campaña sin actos en la provincia de Buenos Aires para una interna el domingo que parece jugar más como anticipo de lo que puede suceder en la conducción de la UCR a nivel nacional que por los votos que logrará cada una de las dos listas. Prueba de eso es que ninguna de las dos listas terminó de organizar acto de campaña -en ambos casos estaban previstos para mañana en Avellaneda- quizás por falta de entusiasmo o de público. De todas formas hoy habrá reunión de los comités de campaña, pero no parece un síntoma optimista que 24 horas antes de los actos aún no se defina si se realizan. En su lugar, Ricardo Alfonsín al menos tiene un cronograma de caminatas y visitas por municipios de las provincias que continuará tal como fue organizado.

Y es casi seguro que así terminará esta campaña en la que, una vez más, peleará contra el binomio Leopoldo Moreau-Federico Storani más algunos cobistas, casi como sucedió en la elección anterior.

Esta interna tiene curiosidades notables. Una de ellas es que el intendente de Chascomús jugará en la lista que anima Leopoldo Moreau y obviamente enfrentado con Alfonsín en su propio territorio. Poner al intendente de esa ciudad, Juan Gobbi, como candidato a presidir el comité bonaerense de la UCR fue una jugada de Moreau que golpeó en la lista alfonsinista.

No es que Gobbi estuviera antes demasiado alejado de Moreau, de hecho viene de la Junta Coordinadora y fue aliado toda su vida política, pero su adhesión es tanta que se convirtió en uno de los críticos más fuertes de Miguel Bazze, el candidato de Alfonsín: «Bazze fue electo transparentemente, pero cuando

accedió a la presidencia del partido se comportó como un barra brava. Bazze cerró la participación y nos llevó junto con Ricardo Alfonsín a entregarle la provincia a Francisco de Narváez»,
dijo Gobbi esta semana.

Está claro que Gobbi le pega a Bazze en su discurso porque es obvio que castigar a un Alfonsín en Chascomús no es una tarea políticamente redituable.

Control en juego

El alfonsinista Movimiento de Renovación Nacional pone en juego en esta elección el control del Comité Provincia de Buenos Aires, que maneja desde hace dos años. Fue gracias a la elección que Alfonsín le ganó en junio de 2010 a un grupo similar al que ahora enfrenta, integrado por Moreau, Storani y radicales leales a Julio Cobos, casi un calco de las alianzas que ahora van a internas.

Pero ese triunfo fue también el inicio de un proceso complicado para el alfonsinismo. Tras ganar la interna provincial, terminó de decantarse la nacional, donde Julio Cobos, Ernesto Sanz y el propio Alfonsín se peleaban por la candidatura presidencial. Cobos renunció primero, luego lo hizo Sanz.

Castigo

La experiencia, como se sabe, terminó con el radicalismo tercero en la presidencial, detrás de Hermes Binner, con quien nunca se cerró una muy anunciada alianza, y la falta de éxito de la sociedad en la provincia de Buenos Aires con Francisco de Narváez terminó alimentando a la oposición, que castigó al alfonsinismo por esos resultados.

Desde ese momento Moreau, junto a su hija Cecilia, Storani y aliados del cobismo, como el intendente Mario Meoni, comenzaron a plantear la necesidad de desplazar a la conducción del partido, ejercida por Bazze.

Otra de las curiosidades de esta interna es el cruce de ubicaciones entre dirigentes. Es evidente la influencia de las simpatías que despierta el kirchnerismo en la lista de Moreau-Storani, por lo menos en el apoyo a muchas medidas del kirchnerismo que el radicalismo reivindica como propias e incluso con contactos y apoyos que enturbiaron el final de la campaña. De ahí que no se entiende que cobistas ahora militen en las filas de los radicales que siempre piden ir primeros a los actos donde Cristina de Kirchner le da lugar a la oposición.

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