En lo informal, se acordó que la nueva conducción será electa en agosto, luego de las PASO del 9, cuando se hayan despejado algunas de las incógnitas sobre el futuro presidente. Sin embargo, aunque esa votación podría definir parte del escenario (por caso, consolidar al candidato del FpV -que en la UIA dan por hecho será Daniel Scioli- y al mejor opositor, que con los números de hoy, sería Mauricio Macri), será insuficiente para anticipar quién será el próximo inquilino de Olivos.
En el póquer interno de los industriales, Méndez debe dejar el mando y ceder la butaca mayor a un referente del sector Industriales, clan en el que milita Ignacio de Mendiguren, diputado por el massismo que está en el ring como el futuro presidente de la UIA si ganara Sergio Massa.
Pero en Industriales hay temores. Días atrás, con un menú obrero de milanesa con puré, Jorge Pegoraro reunió en un entrepiso de un hotel sobre la calle Lima a referentes de Industriales y escuchó la advertencia de que Méndez podría pretender romper el pacto histórico de dejar su banca y tratar de ubicar allí a José Urtubey, un candidato que resulta atractivo para varios sectores porque además de ser peronista puede aparecer como un renovador en el mundo UIA.
Sin embargo, a la hora de expresar al futuro presidente aparecen Juan Carlos Lascurain como el delegado K en la UIA para la hipótesis de un Scioli ultra-K o suena, por su relación estrecha, Osvaldo Rial como el más sciolista del elenco de la UIA. Adrián Kauffman, por su lado, pujó para ser y podría, sin ser macrista, jugar ese rol.
| Pablo Ibáñez |

