29 de abril 2009 - 00:00

UIA se alinea: defiende “vivir con lo nuestro”

Cristina de Kirchner recibió ayer al titular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, junto al ministro de Planificación, Julio De Vido; y la ministra de Producción, Débora Giorgi.
Cristina de Kirchner recibió ayer al titular de la Unión Industrial Argentina, Héctor Méndez, junto al ministro de Planificación, Julio De Vido; y la ministra de Producción, Débora Giorgi.
La Unión Industrial Argentina (UIA), en un infrecuente gesto aún en tiempos en que la presidía Juan Carlos Lascurain, salió ayer a desautorizar las expresiones de uno de sus vicepresidentes, el CEO de Fiat Cristiano Rattazzi. Tras la habitual reunión de su Junta Directiva (órgano deliberativo compuesto por varias decenas de delegados), la entidad emitió un breve comunicado en el que se lee que «las declaraciones de su vicepresidente 5to. Cristiano Rattazzi, difundidas en distintos medios en los últimos días, sólo constituirían opiniones personales y no reflejan el pensamiento institucional de la Unión Industrial Argentina». Punto final.

El comunicado se dio a conocer minutos antes de la reunión que mantuvieron ayer la presidente Cristina de Kirchner y el flamante titular de la UIA, Héctor Méndez. El encuentro en la Casa Rosada se produjo por invitación de la mandataria. Hubo cierta desilusión entre los miembros de la entidad por el convite: es que, pocos días después de que Méndez asumiera como presidente, habían cursado un pedido de audiencia con la Presidente para todo el Comité Ejecutivo de la UIA.

Pero en lugar de recibir a la «mesa chica» de la entidad completa, Cristina de Kirchner optó por un «rendez-vous» a solas con el empresario plástico. A la Presidente la acompañaron los ministros Julio De Vido (Planificación) y Débora Giorgi (Producción), que además fue asesora de la UIA en el anterior mandato de Méndez.

Temas centrales

Según relató a este diario el propio Méndez, allí «le planteé cuatro temas centrales para nosotros. Uno, la necesidad de que se sancione un régimen de accidentes de trabajo; me respondió que hoy era muy complejo sacarlo del Congreso, pero prometió que hoy me llama el ministro Carlos Tomada para tratar de mejorar la situación a través de los convenios colectivos. El segundo fue la necesidad de destrabar los reintegros a la exportación, que para muchas pymes es la diferencia entre la vida y la muerte. El tercero fue reiterar el pedido de que reciba a nuestro Comité Ejecutivo. El cuarto, que se considere la posibilidad de eximir de Ganancias a las reinversiones de utilidades de las pymes». En ese punto la ministra Giorgi sugirió -para morigerar el costo fiscal que tendría esa medida- hacerlo «por cupos». Cristina quedó en «estudiarlo».

Desde ya, se habló de los dichos de Rattazzi, que tanto enojaron a sus colegas de la UIA. Calificó de malo a «vivir con lo nuestro», criticó ácidamente a la conducción anterior de la central fabril y prenunció tiempos de mayor unidad entre las diversas entidades representativas del empresariado, sobre todo entre el campo y la industria.

Salomónico

Ayer, en la Junta Directiva, según relataron a este diario varios de los que participaron de la asamblea, «hacían cola» para atacar al empresario del área automotriz, seguramente a favor de que Rattazzi optó por no concurrir. Después de que algunos (los más exaltados) llegaran a reclamar hasta la expulsión de Rattazzi del seno de la UIA, Méndez logró la solución salomónica del brevísimo comunicado que se reproduce arriba.

De todos modos, la carta pública no pudo ser más oportuna: el plástico pudo concurrir a Gobierno con un documento refrendado por la gran mayoría de las empresas y sectores miembros de la UIA, desautorizando las que fueron las opiniones más críticas de un dirigente industrial del último lustro. Algo que a los Kirchner siempre les gusta.

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