23 de marzo 2012 - 00:00

Ultimaron de un disparo al islamista que dejó estupefacta a Francia

Miembros del cuerpo de elite de la Policía francesa se alejan de la zona que había vivido con máxima tensión la resistencia del terrorista Mohamed Merah.
Miembros del cuerpo de elite de la Policía francesa se alejan de la zona que había vivido con máxima tensión la resistencia del terrorista Mohamed Merah.
Toulouse - Tras un asedio dramático, el asesino confeso de esta ciudad murió ayer de un disparo en la cabeza durante el asalto policial a la vivienda donde se atrincheró durante más de 32 horas, en las que el joven islamista radical admitió sus siete crímenes y sólo lamentó no haber tenido tiempo de causar más víctimas.

El presunto terrorista, Mohamed Merah, francés de 23 años de origen argelino, dijo haber actuado solo, pero en nombre de Al Qaeda, al asesinar desde el pasado 11 de marzo a tres militares, tres niños judíos y al padre de dos de ellos en Toulouse y la vecina Montauban.

Un grupo denominado El Ejército del Califato, vinculado a Al Qaeda, reivindicó ayer los crímenes en un comunicado difundido en páginas web utilizadas habitualmente por los grupos islamistas. Según se supo ayer, Merah figuraba desde «hace un tiempo» en una lista negra de sospechosos de terrorismo recopilada por Estados Unidos. Esta lista elaborada por las autoridades norteamericanas prohíbe que las personas incluidas en ella embarquen en vuelos con origen en, o con destino a, Estados Unidos. La versión fue informada por The Wall Street Journal, diario de Nueva York.

Desde la última de matanza, el pasado lunes en un colegio judío de Toulouse, el cerco se había estrechado en torno a Merah, que acumulaba más de quince condenas por delitos comunes y del que se conocían sus contactos con círculos salafistas y viajes en Afganistán y Pakistán.

Venganza

En sus tres acciones usó una moto y una cámara colgada al cuello con la que grabó imágenes que muestran que actuó con ánimo de venganza por la muerte de niños palestinos, la intervención francesa en Afganistán y la normativa sobre el uso del velo islámico.

«Vos matás a mis hermanos, yo te mato a vos», le dijo antes de disparar a su primera víctima, un soldado del regimiento de paracaidistas que iba vestido de civil y con el que había pactado un encuentro con la falsa intención de comprarle su motocicleta.

La pista de una dirección IP, el número desde el que se conoce el acceso a internet de una determinada computadora, así como su visita a un concesionario en el que preguntó cómo desconectar el mecanismo que permite localizar los vehículos, fueron dos piezas claves de la investigación.

Desde su último crimen en la escuela judía en Toulouse, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, elevó la alerta antiterrorista en la región al máximo nivel, una medida tomada por primera vez en el país, al tiempo que se suspendía temporalmente la campaña para los comicios presidenciales de los próximos meses de abril y mayo.

Negociación

Una vez localizado el sospechoso, el cerco se estrechó en la madrugada del miércoles, con una primera tentativa de asalto del cuerpo de elite de la Policía que se saldó con dos agentes levemente heridos.

Se entró entonces en una fase de negociación con el presunto homicida, en la que éste pasó de anunciar en sendas ocasiones su voluntad de entregarse, a afirmar su deseo de «morir con las armas en las manos».

«Si muero yo, peor para mí, pero voy al paraíso. Si son ustedes, peor para ustedes», advirtió a los negociadores, que, tras una larga noche en la que se cortó el alumbrado eléctrico de la zona y el abastecimiento de gas y se evacuó el edificio y otros circundantes, emprendieron una estrategia de desgaste mental con detonaciones regulares.

El asalto final, con toda Francia y buena parte del mundo pendiente del desenlace, se produjo a primera hora de la mañana de ayer, coordinado por el ministro del Interior, Claude Guéant, quien indicó que se actuó en «legítima defensa» al abatir al joven de un tiro en la cabeza cuando saltó por el balcón disparando.

«Salió brutalmente del baño y armado, disparó contra los agentes y avanzó saltando por el balcón», relató el fiscal jefe de París, François Molins, sin ofrecer mayores precisiones sobre su muerte. El portavoz de la Policía de Toulouse, Didier Durand, subrayó: «Nunca habíamos visto nada igual. Disparó para todos lados, como en una película, como en un videojuego».

La Fiscalía analiza ahora las conversaciones mantenidas con los negociadores y la grabación de su cámara, interroga a los detenidos, entre quienes se encuentra su hermano Abdelkader, y busca a eventuales cómplices que pudieran haberlo convencido para que cometiera esos actos o le hubieran facilitado los medios para ejecutarlos.

Entre tanto, Sarkozy, poco antes de que se reanudara la campaña electoral, aseguró desde París que se buscó detener con vida al terrorista. «Se hizo todo lo posible para entregarlo vivo a la Justicia, pero no era concebible poner en riesgo otras vidas, había ya demasiados muertos», sostuvo.

Asimismo, anunció una reforma legislativa para imponer penas a quienes consulten páginas de internet que hagan apología de la violencia o del terrorismo o a quienes viajen al extranjero para adoctrinarse en ideologías extremistas (ver nota aparte).

«Francia mostró sangre fría y determinación» y se ha mantenido «unida», concluyó en su intervención.

Agencias Reuters, EFE, ANSA, DPA y AFP, y Ámbito Financiero

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