12 de octubre 2017 - 00:00

Ultimátum de Rajoy a Cataluña: da marcha atrás o la intervendrá

Concurrió al Congreso y le cerró definitivamente la puerta a una negociación sobre la independencia. Conminó a las autoridades regionales a explicitar si declararon la secesión.

RESPALDO. Mariano Rajoy, aplaudido ayer por los diputados del Partido Popular. La oposición socialista y liberal se alineó con su postura inflexible sobre la crisis catalana.
RESPALDO. Mariano Rajoy, aplaudido ayer por los diputados del Partido Popular. La oposición socialista y liberal se alineó con su postura inflexible sobre la crisis catalana.
Madrid - El presidente del Gobierno Mariano Rajoy dijo ayer a los independentistas catalanes que no hay negociación posible sobre su aspiración independentista, aunque dejó la puerta abierta a un diálogo sobre una mejora del marco de convivencia, es decir sin poner en cuestión la unidad de España.

El líder conservador compareció ayer en el Congreso de los Diputados para fijar su punto de vista sobre la crisis en Cataluña, horas después de haber enviado un requerimiento oficial al presidente de esa comunidad autónoma, Carles Puigdemont, para que aclare, con el lunes 16 como límite, si el último martes declaró la independencia en su Parlamento.

En el caso de que la respuesta sea positiva, da un segundo plazo, hasta el jueves 19, para que rectifique ese paso y "vuelva a la legalidad", ya que en caso contrario ejecutará el artículo 155 de la Constitución, que otorga al Gobierno central la facultad de intervenir las comunidades autónomas y de asumir directamente las funciones desempeñadas por sus autoridades.

El requerimiento de explicaciones a Cataluña es considerado el paso previo a la intervención.

Puigdemont anunció el martes que asumía el mandato procedente del referendo del 1 de octubre para declarar la independencia, aunque suspendió sus efectos para abrir paso a un diálogo.

Según Rajoy, el derecho a decidir, invocado por los secesionistas, "no existe en un país democrático" y añadió que "ni un solo país del mundo" tomó "mínimamente en serio" la consulta del 1 de octubre, "que no resiste la más elemental prueba" de transparencia y neutralidad.

En su comparecencia ante los diputados, Rajoy aseguró que desea "fervientemente" que Puigdemont "acierte en su respuesta" al requerimiento. La misma, continuó, "marcará el futuro de los acontecimientos".

En medio de promesas de consultar los pasos a seguir con el resto de las fuerzas políticas, recordó a los diputados que "todos" tienen "la obligación de contribuir a mitigar con serenidad" una situación que los españoles están viviendo con "inquietud y zozobra".

Rajoy reiteró que lo que tuvo lugar el pasado 1 de octubre fue una votación ilegal para "volar la Constitución, la unidad de España y el Estatuto de Cataluña" y que fracasó "rotundamente".

Aseguró que, pese a todo, se puede dialogar sobre cuestiones como la calidad de los servicios públicos, cómo financiarlos y de qué manera mejorar el marco de convivencia "entre todos". Pero advirtió de que "no es posible aceptar bajo la apariencia de un diálogo equívoco la imposición unilateral de puntos de vista que se saben imposibles de aceptar por una de las partes".

Agradeció las numerosas ofertas de "mediadores" que ha recibido, pero les respondió que nada hay que acordar sobre lo que ya está establecido en la Constitución: la indivisibilidad de España y que la soberanía reside en el conjunto de los españoles.

Las palabras del presidente español fueron respaldadas por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), el principal de la oposición, y los liberales de Ciudadanos, en las intervenciones posteriores de sus representantes parlamentarios.

"No necesitamos más mediadores que nosotros, que somos los representantes de la soberanía popular", reiteró la portavoz socialista en el Congreso, Margarita Robles.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, insistió en su reclamo de poner fecha a unas elecciones autonómicas, para lo que considera que es necesario aplicar el artículo 155 de la Constitución.

En rechazo frontal a la posición del presidente español se manifestaron, además de los diputados de las formaciones independentistas catalanas ERC y PDeCAT, los del izquierdista Podemos, que pretenden impulsar un proceso de diálogo amplio.

Agencias EFE, Reuters, DPA y AFP

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