1 de octubre 2009 - 00:00

¿Último intento antes de que Israel lance un ataque?

Tel Aviv - Mientras diplomáticos de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania se reúnen en Ginebra para mantener conversaciones con una delegación iraní sobre su programa nuclear, un interrogante rondará también entre bastidores. ¿Será la diplomacia lo suficientemente efectiva como para frenar las pretensiones atómicas iraníes, y si no es así, atacará Israel las centrales nucleares de ese país?

Sólo dos cosas parecen seguras de cara a ese interrogante. Por una parte, Israel siempre ha mostrado su determinación de evitar que Irán consiga armas atómicas y se reserva «todas las opciones» para ello. Por otro lado, un ataque militar sería arriesgado y complicado, e implicaría el pago de un precio muy alto.

La semana pasada el primer ministro Benjamín Netanyahu sostuvo frente a la Asamblea General de Naciones Unidas que «el desafío más importante es evitar que los tiranos de Teherán obtengan armas nucleares. La unión entre fanatismo religioso y armas de destrucción masiva es la amenaza más grande a la que hace frente el mundo ahora», apostilló.

El diario estadounidense The New York Times informó que Israel llevó a cabo ejercicios militares aéreos de envergadura la primera semana de junio en el Mediterráneo oriental y en Grecia. En él operaron más de 100 aviones de combate del tipo F-16 y F-15, así como aeronaves para repostar combustible.

El británico The Times citó por su parte a un político israelí que señaló que se había tratado de un «ensayo» para un futuro ataque contra Irán. Ese mismo mes, tres submarinos israelíes del tipo Dolphin atravesaron el Canal de Suez, un ejercicio considerado una demostración de la capacidad estratégica de Israel frente a Irán.

También el actual jefe de las Fuerzas Armadas hebreas, Gabi Ashkenazi, confirmó la semana pasada que los militares han estado preparándose para un eventual ataque contra Irán. Las declaraciones tuvieron lugar poco después de que el presidente ruso, Dmitri Medvédev, informara a la cadena CNN que el presidente israelí, Shimon Peres, le había asegurado que no tenían planeado un operativo contra Teherán.

Posibilidad

Puede que los argumentos de Israel sean sobre todo un intento de disuasión, con la intención de aumentar la presión internacional sobre Irán. Y algunos expertos hebreos señalan ahora que el descubrimiento esta semana de una planta secreta para el enriquecimiento de uranio podría en realidad reducir las posibilidades de un ataque israelí, ya que no se descarta que ello impulse a la comunidad internacional a implementar sanciones contra Irán. Otros, en cambio, creen que el resto del mundo se va conformando con las capacidades nucleares de Irán, lo que forzaría a Israel a actuar por su cuenta.

Los costos, sin embargo, serían altos, y el resultado incierto. Una ofensiva militar no sería como el ataque judío contra una central nuclear en Irak en 1981, que sentó un precedente, así como el bombardeo de setiembre de 2007 contra una supuesta planta en construcción en Siria. La posible operación demandaría el bombardeo de diversas plantas por todo Irán, muchas de ellas bajo tierra y bien protegidas por sistemas de misiles y construcciones de concreto. Además, habría dificultades logísticas como el evitar cruzar el espacio aéreo de países árabes.

Ello no sólo daría pie a un contraataque iraní, sino que abriría posiblemente numerosos frentes contra los aliados de Teherán en la región. Entre ellos Hizbollah en el Líbano, en la frontera norte, así como el palestino Hamas en el Sur.

Irán podría atacar además las refinerías petroleras en Arabia Saudita, lo que dispararía los precios del crudo. Eso, sumado al descrédito y la condena general para Israel.

Los expertos coinciden además en señalar que el ataque sólo conseguiría retrasar el programa nuclear iraní en algunos años.

Pero por otro lado, el Gobierno de Netanyahu también hace frente a presiones internas. Muchos de los votantes de su coalición de «mano dura» lo apoyaron porque consideraban que tenía la suficiente determinación para evitar que Irán se convierta en una potencia nuclear en la región, donde los israelíes se sienten rodeados de enemigos.

Agencia DPA

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