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Un adversario lo despidió: “Lo extrañaré enormemente”
En sus años jóvenes, con una de sus primeras creaciones, y hace muy poco, con el MacBook, siempre Steve Jobs se destacó con un pensamiento innovador y revolucionario en materia informática.
Gates eligió dar su pésame a través de un comunicado, en el que relata que «Steve y yo nos conocimos hace casi 30 años; fuimos compañeros, competidores y amigos durante más de la mitad de nuestras vidas. Para aquellos de nosotros que tuvimos la suerte de trabajar con él, fue un honor inmenso».
Las peleas de Jobs y Gates fueron mitológicas, e incluso se dice que el hombre de Apple le mostró a su rival cómo funcionaba su sistema operativo de Macintosh, sobre el que Gates habría basado su Windows.
Sin embargo, también es un hecho que Gates le facilitó fondos a Apple para que se mantuviera con vida, cuando la compañía -tras malas inversiones y errores en el diseño de algunos de sus productos- quedó al borde de la quiebra.
Gates tiene razón en algo: la presencia de las ideas de Jobs lo sobrevivirán largamente. La gran diferencia entre ambos, podría decirse, es que el camino de Gates siempre fue ascendente y el de Jobs tuvo pronunciadas alzas y caídas.
Pocos recuerdan hoy que fue Lisa -un producto de Apple-, marca que además le trajo problemas con The Beatles, nada menos- la que en 1983 inauguró la era de la interface gráfica, lo que posibilitó la popularización de la computación. Lisa estaba pensada como una computadora para empresas; al año siguiente lanzó la hogareña Macintosh. El primer «bajón» en esta carrera se produjo apenas un año más tarde, cuando -peleado con el CEO que él mismo le había robado a Pepsico, John Scully- se vio forzado a abandonar la empresa que él había fundado.
En lugar de retirarse con lo que tenía, su genio lo llevó a crear Pixar, el estudio que «inventó» los filmes de animación computarizada, y que se inició nada menos que con «Toy Story», ya asociado con el grupo Disney.
Eso fue en 1995; dos años más tarde lo fueron a buscar de Apple para pedirle que reasumiera como presidente y CEO de la empresa, después de que en su ausencia la firma quedó al borde de la muerte y registró pérdidas acumuladas por más de u$s 1.800 millones de esa época.
Podría decirse que desde entonces la empresa no dejó de registrar éxitos, con los sucesivos lanzamientos de la Macintosh G3, el primer sitio en internet para compras directas a Apple, la PC iMac, el iPod, la tienda virtual para compra de música iTunes Store, el iPhone y el iPad, entre muchos otros productos exitosos.
La gran duda que se plantean no sólo el mercado, sino los consumidores de todo el planeta es qué será de Apple sin su genio, su mentor, su inventor, su jefe, su fundador, sin la fuerza creativa de Jobs.


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