La decisión alude a unas polémicas escuchas telefónicas ordenadas por Moro en el desarrollo de una investigación contra Lula, en las que aparece un diálogo entre éste y la presidenta Dilma Rousseff, así como con otras autoridades.
Las grabaciones fueron divulgadas por Moro el mismo día que la mandataria designó a Lula como jefe de Gabinete, lo cual generó una inmensa polémica que echó más leña al fuego de la crisis política en que está sumergido el país. El diálogo parece sugerir, dice la oposición, que el único fundamento para nombrar a Lula fue proveerle fueros como ministro, lo que haría que todas las acusaciones en su contra sean ventiladas en el STF y no en el juzgado del implacable Moro.
Pero esa cuestión de fondo aún no está zanjada. En su fallo de ayer, la Corte Suprema no entró en eso, que permanece pendiente de sentencia, y sólo le ordenó al juez federal de Curitiba que le remita todas las averiguaciones concernientes a esas pinchaduras telefónicas.
| Agencia EFE y Ámbito Financiero |


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