30 de diciembre 2014 - 00:00

Un año de records para el arte contemporáneo

“Apocalypse Now”, obra  subastada en 2014 de Christopher Wool, uno de los tres artistas de mayor crecimiento en precios de la década; los otros dos son Michel Basquiat y Jeff Koons.
“Apocalypse Now”, obra subastada en 2014 de Christopher Wool, uno de los tres artistas de mayor crecimiento en precios de la década; los otros dos son Michel Basquiat y Jeff Koons.
 Según el estudio que publica la consultora Art Price en su informe anual sobre el mercado del arte contemporáneo, en los últimos cuatro años, el volumen mundial de facturación en remates para todos los estilos casi se ha duplicado desde los años 2009/10, cuando la caída en los niveles de precios fue del 48%.

Lo que el informe cataloga de "retorno a la opulencia", viene de la mano de las mutaciones sufridas por el mercado, y trajo de vuelta la fiebre especulativa de los años 2004/07, sobre todo en la franja contemporánea, que es hoy más opulento aún que en la "microburbuja" de 2007, año en que hubo una auténtica explosión, con incrementos en los ingresos del 50% anual para una cantidad idéntica de obras vendidas.

Esto no es difícil de pensar, si se tiene en cuenta que hace pocas semanas se vendieron cerca de 1.700 millones de dólares en tres subastas de Arte Contemporáneo en Nueva York y Londres, los dos centros mas importantes.

"Los tres artistas contemporáneos con mayor volumen anual de ventas de la última década en subasta siguen siendo los mismos que el año pasado", sigue el informe. Ellos son Jean-Michel Basquiat, Jeff Koons y Christopher Wool, pero con precios que crecen año a año. Mientras el volumen anual de ventas de Basquiat se mantiene por encima de los 197 millones de dólares igual que en 2013, los registros de Koons y de Wool han mostrado un incremento que desafía todos los pronósticos, El primero alcanzó un

total de u$s 140 millones (un incremento del 186% con respecto al período 2012-2013), y el segundo, u$s 61 millones (un incremento del 142%).

Hace 10 años, los ingresos anuales acumulados de los tres mejores artistas en subastas eran de 43,7 millones de dólares, mientras que hoy suman u$s 414 millones. El récord de venta en subasta de una obra contemporánea para Jeff Koons fue de u$s 44,7 millones, y se produjo en un contexto en el que 179 obras se vendieron en más de un millón de dólares, hecho que tampoco tiene antecedentes.

"Esto deja al descubierto - enfatiza el estudio- que la franja contemporánea nunca había sido tan competitiva y con semejante nivel de especulación, seguramente atada al mercado de capitales y al exceso de dinero circulante".

El informe plantea asimismo que "la cotización de los artistas nacidos después de 1945 sigue la misma tendencia y nunca ha sido tan alta como hoy, incluso supera en un 15% los niveles alcanzados en el momento más álgido, en el año 2007.

En consecuencia, el índice global de precios del arte contemporáneo ha registrado un aumento del 70% a lo largo de esta década. Este excepcional período de 2013-2014 ha visto cómo se alcanzaron 3663 nuevos récords de mas de 1 millón de dólares en 179 subastas siendo solo nueve las obras contemporáneas que alcanzaron el millón de dólares hace 10 años".


Hoy por hoy, es imposible predecir si este boom en apariencia inagotable continuará su carrera ascendente en los próximos años, aunque las megacifras sean sólo una porción de la torta, ya que la mayor parte del mercado lo mueven las cifras pequeñas y medianas.

En todo el mundo, se venden cada año - ya sea en subastas o en el terreno de las galerías y consultores independientes - entre 100.000 y 200.000 obras de arte, de todos los períodos de creación, en alrededor de u$s10 mil, y el 80% en alrededor de u$s 5.000.

Los resultados más mediáticos afectan desde hace ya años a un sector muy pequeño, mientras que la mayor cantidad de los inversores del mercado son los que adquieren obras de la franja mas accesible. En el ámbito contemporáneo, los resultados superiores a u$s 60 mil representan un 6% de los lotes vendidos, y las cifras millonarias solo un 0,3%, y las ocasiones de adquirir obras de precio menor a u$s 5.000 constituyen la mayor parte de la oferta, más exactamente el 66% de las obras contemporáneas, situación que se replica en nuestro país y el resto de América Latina, donde, como se sabe, el mercado es mas modesto y sin estridencias, pero tiene el discreto encanto de las inversiones sólidas.

El último dato que revela el inusual crecimiento de las obras de arte como inversión es el lento pero sostenido crecimiento del arte

de países emergentes de Asia y Africa.

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