1 de agosto 2016 - 00:00

Un ataque contra hotel para extranjeros estremecía a Kabul

El atentado fue reivindicado por los talibanes. El país sufre una espiral de violencia sin precedente desde la caída del régimen fundamentalista en 2001.

 Kabul -Un camión-bomba embistió y explotó al cierre de esta edición contra un hotel cercano a un bar estadounidense frecuentado por extranjeros en Kabul, informó una fuente de seguridad, y pese a la destrucción que se observaba en las imágenes aún se desconocía el número de víctimas fatales.

En un comunicado, los terroristas se adjudicaron el ataque con explosivos en el Hotel North Gate, una casa de huéspedes de los "invasores americanos", escribieron. "Después de que las vallas de seguridad fueran destruidas por la explosión varios muyaidines pertrechados con armas ligeras y lanzacohetes entraron en la casa de huéspedes y realizaron un ataque mortal contra los enemigos", señalaron. En el mismo texto, adelantó que como consecuencia habían muerto decenas de personas.

Anoche ningún organismo de seguridad había revelado detalles, aunque medios locales informaron de que la zona había sido acordonada por las autoridades. De acuerdo con testigos, después de la incursión del kamikaze se produjeron tiroteos con las fuerzas de seguridad.

Explosión

La detonación se escuchó hasta unos 20 kilómetros de distancia, tuvo lugar sobre la 1.25, hora local y coincidió con un corte de electricidad generalizado. "La gran explosión tuvo lugar en el área de Serahi Alokozai, en la ruta de Jalalabad en Kabul, dentro del recinto de una compañía privada", explicó a medios internacionales una fuente del Departamento de Emergencias del Ministerio de Interior afgano.

Kabul fue escenario de reiterados golpes mortales en los últimos meses. Hace menos de dos semanas se produjo un mortífero ataque del Estado Islámico (EI) contra una manifestación de la minoría de la etnia hazara, musulmana chiita, que dejó 80 muertos y más de 300 heridos. En abril, los talibanes lanzaron otro ataque contra los órganos de inteligencia en la capital que provocó 64 muertos y más de 300 heridos.

La misión de la ONU en el país advirtió en un informe que el año pasado había sido el más violento para los ciudadanos afganos con más de 3.500 muertos civiles y cerca de 7.500 heridos. Al menos un cuarto de las víctimas fatales eran niños. Tras el primer trimestre de 2016, la ONU volvió a advertir que la ola de violencia no sólo no menguaba sino que recrudecía, especialmente contra la población civil y los niños, que pasaron a representar un tercio de los muertos en ese período.

Agencias EFE, AFP


y Reuters

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