7 de agosto 2015 - 00:00

Un cacerolazo retumbó en Brasil para demandar un impeachment contra Dilma

En el spot, el Partido de los Trabajadores ironizó sobre el cacerolazo, convocado a través de las redes sociales: “Sólo queremos recordar que fuimos el partido que más llenó las ollas de los brasileños”.
En el spot, el Partido de los Trabajadores ironizó sobre el cacerolazo, convocado a través de las redes sociales: “Sólo queremos recordar que fuimos el partido que más llenó las ollas de los brasileños”.
Brasilia - La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, enfrentó ayer un nuevo cacerolazo en su contra, realizado mientras el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) emitió un spot para respaldarla, en momentos en que las encuestas demostraron que es la gobernante más impopular desde el restablecimiento de la democracia, hace 30 años.

En varias ciudades del país, ciudadanos salieron a sus balcones golpeando ollas mientras los conductores tocaron insistentemente las bocinas de sus autos para demostrar su malestar con la presidenta. La protesta, convocada a través de las redes sociales y respaldada por la oposición, coincidió con la emisión de un spot del oficialismo destinado a contrarrestar las acusaciones contra el Gobierno.

El cacerolazo replicó fuerte en sitios como Twitter, Facebook e Instagram, en los que miles de videos dieron muestra de la protesta. Consignas como "Fuera Dilma" y "Fuera PT" e insultos a Rousseff y su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, fueron frecuentes en las publicaciones, en las que también se pedía un juicio político contra la mandataria.

De acuerdo con un sondeo difundido ayer por Datafolha, el rechazo a su Gobierno llega al 71%. Así, en medio de la crisis económica y política, el nivel de desaprobación subió 6 puntos desde junio, mientras que el apoyo cayó del 10% al 8%.

La evaluación del actual Gobierno es peor al 9% de respaldo y el 68% del rechazo cosechado por el expresidente Fernando Collor de Mello en 1992, cuando renunció poco antes de que el Congreso votara su destitución, arrinconado por casos de corrupción. Actualmente, como senador de la base aliada, es investigado por su participación en el "Petrolão".

"Dilma pasa a ser la presidenta con la peor tasa de popularidad entre todos los electos directamente desde la redemocratización", destacó el sitio web del diario Folha de Sao Paulo, que pertenece al mismo grupo de Datafolha.

Rousseff asumió la presidencia de Brasil por segunda vez en enero de este año en un escenario lleno de dificultades: baja popularidad, economía estancada e inflación creciente; un Congreso más rebelde y los coletazos de un escándalo de corrupción en Petrobras que esta semana alcanzó a José Dirceu, ex mano derecha de Lula da Silva.

"Estamos actualizando las bases de la economía y vamos a volver a crecer con todo nuestro potencial; quien piensa que nos faltan energía e ideas para vencer los problemas se está engañando; sé soportar presiones y hasta injusticias", dijo ayer la mandataria en una propaganda del PT de diez minutos de duración que se transmitió por la televisión mientras en las calles se desarrollaba el tercer cacerolazo del año en su contra.

"Sé que muchas cosas necesitan mejorar, hay mucho brasileño sufriendo, pero juntos vamos a salir de ésta", afirmó.

En la encuesta de Data-

folha, el 66% se mostró a favor de que el Congreso abra un juicio de destitución (impeachment) contra Rousseff, una consigna por la que habrá una movilización el domingo 16. Sin embargo, el 53% cree que no será apartada del cargo.

En el mismo spot, en el que se recorren en cifras los logros de los Gobiernos petistas, Lula da Silva también admitió que "la situación no está fácil y que la crisis ya llegó a nuestras casas, también sé que no es la peor crisis que enfrentamos".

El antecesor de Rousseff, que en su peor momento tuvo un 29% de rechazo, agregó que "los problemas económicos se resuelven con la política correcta y valiente, no con oportunismo".

Previendo un cacerolazo durante la transmisión de la propaganda, en un espacio en cadena reservado por ley a los partidos políticos, el PT ironizó sobre este tipo de protesta.

"No tenemos nada en contra de eso, sólo queremos recordar que fuimos el partido que más llenó las ollas de los brasileños. Si hay gente que se cansó de nosotros, paciencia. Estamos dispuestos a oír, corregir, mejorar. Pero con las ollas vamos a continuar haciendo lo que más sabemos hacer: llenarlas de comida y esperanza. Ése es el cacerolazo que más nos gustaría hacer por Brasil", dijo la voz en off.

Según el sondeo de Datafolha, realizado el martes y el miércoles entre 3.358 personas en 201 municipios, los niveles de aprobación y de rechazo al Gobierno no tienen grandes diferencias entre grupos de distinto ingreso económico o escolaridad, lo que demuestra que también en las clases más bajas, bastiones electorales del PT, creció el malestar.

Agencias AFP, EFE,

DPA, ANSA y Reuters

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