Poco antes de la despedida, defendió en su último acto en el país el concepto de familia como forma de evitar que las personas se transformen en "individuos aislados fáciles de manipular y de gobernar".
"La familia nos salva de dos fenómenos actuales: la fragmentación y la masificación", advirtió el pontífice en el Encuentro con las Familias en la Catedral de Santiago (este), de donde partió pasado el mediodía hacia Estados Unidos, la segunda etapa de su décimo viaje internacional.
"Sociedades divididas, rotas, separadas o altamente masificadas son consecuencia de la ruptura de los lazos familiares, cuando se pierden las relaciones que nos constituyen como personas, que nos enseñan a ser personas", dijo a los presentes.
Recordó un mensaje que ha repetido en varias ocasiones: "Por favor, las familias no son un problema, son principalmente una oportunidad" a la que, dijo, hay que "cuidar, proteger, acompañar".
El papa argentino celebró la última misa en el santuario de la patrona de la isla, donde instó a "sembrar reconciliación", así como a "tender puentes" y a "romper muros".
Francisco añadió que los creyentes son invitados "generación tras generación" a renovar su fe, a vivir lo que denominó la "revolución de la ternura", en una misa en la basílica de la Virgen de la Caridad del Cobre, a la que asistió, como en todos los días previos, el presidente Raúl Castro.
El Papa hizo alusión al término "reconciliación" al final de un viaje por la isla que le llevó ayer a Estados Unidos y que estuvo precedido por el acercamiento entre La Habana y Washington, históricos enemigos irreconciliables que el 17 de diciembre pasado anunciaron la reanudación de sus relaciones.
"Nuestra revolución pasa por la ternura, por la alegría que se hace siempre projimidad, que se hace siempre compasión y nos lleva a involucrarnos, para servir en la vida de los demás", dijo el Papa en su homilía en el pequeño templo de la patrona de la isla.
"Queremos ser una Iglesia que sirve, que sale de casa, que sale de sus templos, de sus sacristías, para acompañar la vida, sostener la esperanza, ser signo de unidad", agregó.
Y comentó que los católicos quieren ser una comunidad "que sepa acompañar todas las situaciones 'embarazosas' de nuestra gente, comprometidos con la vida, la cultura, la sociedad, no borrándonos sino caminando con nuestros hermanos".
Puso el ejemplo de la vida de la Virgen María al decir que cada vez que los católicos la siguen vuelven "a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño".
| Agencias Reuters, EFE, ANSA, DPA y AFP |

