11 de febrero 2022 - 00:00

Un corazón entre dos mundos

“La luna representa mi corazón” se oye cantar en algún momento. Juan Martín Hsu eligió esa línea para el título de su película. Y en ella su corazón se muestra abierto, con heridas que vienen de la infancia. Hijo de inmigrantes taiwaneses, Hsu expone aquí su propia historia familiar, que es bastante fuerte. En ella hay adulterio, chantaje, resignaciones, sacrificios, resentimientos, dos asesinatos -uno en Buenos Aires, el otro, más lejano, bajo el Terror Blanco del Kuomintang-, y hay un largo desencuentro de una madre con sus hijos, a los que dejó acá cuando eran niños. Todo esto es real, y está contado con videos hogareños, en tomas a veces algo imperfectas (el encargado de grabarlas lo hizo a disgusto, según confiesa a cierta altura de la película).

Lo primero que vemos es de 2012. Los hijos, ya grandes, han ido hasta Taiwán a ver a su madre. ¿Por qué se volvió a su tierra, dejando a sus criaturas? En la cena, bastan unas pocas palabras para enterarnos del porqué. Pero hay que esperar un segundo viaje, en 2019, para saber realmente cómo fueron las cosas, y entender a esa mujer. Junto a ella, vamos conociendo a otros familiares, con sus historias y costumbres interesantes, a veces también inquietantes. Esto da la excusa para incorporar, a modo .de ilustración, dos breves escenificaciones hechas con buena mano. También, con la excusa de encontrar rasgos comunes, incorporó la versión china de varios temas populares argentinos. La verdad, en chino suenan mejor.

“La luna representa mi corazón” (Argentina, 2021). Dir.: J.M. Hsu. Documental.

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