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Un detenido por el crimen de un remisero en Lanús
Los compañeros del remisero asesinado el martes en Lanús marcharon y cortaron calles en reclamo de más seguridad y justicia.
Por su parte, los compañeros de trabajo de la víctima marcharon hacia la Municipalidad de Lanús, donde reclamaron justicia y más medidas de seguridad durante varias horas. El sospechoso detenido por el crimen del remisero Lieve fue identificado ayer por la Policía como Cristian Vargas, alias «Butaca».
Fuentes policiales aseguraron que Vargas fue detenido el martes por la noche en su casa de Villa Diamante, partido de Lanús, donde ayer había sido apresado por otro hecho en el que el sargento retirado de la Policía Federal César Mata fue herido de un tiro en la cabeza durante un asalto.
Los mismos voceros explicaron que por esa causa fue imputado de los delitos de «robo calificado y tentativa de homicidio», pero luego excarcelado por la Justicia. Dos jefes policiales señalaron que por ese caso, Vargas fue liberado, a la espera de los resultados de los peritajes balísticos que determinarán si un arma secuestrada en su domicilio fue la utilizada para balear al policía.
Las fuentes judiciales explicaron que, tras una rueda de reconocimiento, un testigo identificó a Vargas, pero el otro no, tras lo cual, el detenido será indagado por el fiscal Lucero.
Por su parte, un grupo de compañeros marcharon en la mañana de ayer hacia la Municipalidad de Lanús, situada en avenida Hipólito Yrigoyen y Máximo Paz, donde el intendente Darío Díaz Pérez se comprometió delante de la prensa a pedirle a la Policía que intensifique los operativos de seguridad. El mandatario municipal también negó que Lanús sea una «zona liberada», como algunos remiseros expresaron.
«El resultado de todo lo que está haciendo la Policía contra la inseguridad es que nos siguen matando todos los días», se quejó uno de los remiseros. Sobre la víctima, uno de sus compañeros dijo que era muy trabajador, único sostén de una familia de tres hijos menores de edad, que trabajaba de lunes a viernes, de 8 a 22, y los fines de semana hasta las 3 o 4 de la madrugada.
La protesta, que incluyó un corte parcial del tránsito sobre la avenida, terminó alrededor de las 15.30 de ayer, cuando los remiseros se retiraron de la puerta de la municipalidad.


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