El gol en contra marcado por el bosnio Sead Kolasinac tuvo un significado particular que lo hará quedar en la historia, ya que se convirtió en el primer tanto en contra de un rival de Argentina en la historia de los Mundiales. Además, se constituyó -hasta ayer- en el gol más rápido que se marcó en lo que se lleva disputado el Mundial de Brasil. La conquista del conjunto que dirige Alejandro Sabella llegó a los 2 minutos 15 segundos, después de un tiro libre desde la izquierda ejecutado por Lionel Messi, que peinó Marcos Rojo, dio en Kolasinac e ingresó en el arco. De esta forma, el tanto argentino superó en la estadística al del colombiano Pablo Armero, que el sábado abrió el marcador a los 4 minutos en el triunfo de su selección sobre Grecia 3-0.
A pesar de la celeridad de la anotación, Argentina marcó su gol más rápido en la historia de los Mundiales en Estados Unidos 1994. En aquella ocasión, Gabriel Batistuta convirtió a los 2 minutos para el equipo de Alfio Basile ante Grecia (4-0), en el estadio Foxborough de Boston.
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