Jorge Luis Borges sostenía que leyendo un libro del pasado se podía saber del presente. Diamou publicó este conjunto luminoso de 193 aforismos ("dardo - pausa- dardo") hace casi 40 años - cuando Grecia se libraba de la "dictadura de los coroneles"- para cuestionar el carácter y la conducta de su pueblo. Luego de ser un longseller internacional, ahora se ha reeditado porque se lee como una denuncia de los fundamentos de la actual crisis griega. Pero se descubre, una vez más, que leyendo un libro controversial de una geografía distante (nada menos que la que va de Homero a Odyséeas Elitis y Giorgios Seferis) se siente ecos que hablan con intensa ironía de conductas humanas planetarias o, concretamente, iluminan nuestra propia realidad.
Dimou anota: "Podríamos definir al ser humano como el animal que desea siempre más de lo que puede alcanzar. El animal inadaptado. Es el ser que lleva dentro de sí la desgracia, que le es connatural". "Los otros pueblos tienen instituciones. Nosotros tenemos espejismos". "Nuestra gente siempre buscará su patria en otras patrias; y las otras patrias en la suya". "El espectáculo más triste del mundo: diez intelectuales en una habitación. Cada cual intentando convertir a los demás en auditorio". "Fabricamos mitos sobre nosotros. Y después nos sentimos desgraciados, porque no estamos a la altura de los mitos (que nosotros hemos fabricado...)".
El pensador griego parte desde una secuencia de reflexiónes filosóficas: "Definimos la felicidad como el estado (por lo general pasajero) en que la realidad coincide con nuestros deseos". "Por analogía, desgracia debe ser la no coincidencia entre deseo y realidad". "Nuestra felicidad (o nuestra desgracia) depende, por una parte, de la magnitud, la intensidad y la cantidad de nuestros deseos y, por otra, de la naturaleza de la realidad".
A partir de ahí, Dimou habla de los problemas de la identidad nacional, de las falencias éticas, de las fallas educativas, de los errores económicos, de culpabilizar a otros de los problemas propios. Es "una amarga reflexión sobre el trágico destino de estar escindidos entre el pasado y el presente". En la primera edición de este libro, en 1975, advirtió: "intento tan sólo formular estos pensamientos de suerte que las personas serias los encuentren serios y las más frívolas, frívolos. Me tortura la preocupación de que pueda ocurrir justamente lo contrario". Algo de eso sucedió, porque así como hubo quienes lo compararon con Noam Chomsky y Gore Vidal, otros lo declararon traidor y antipatria.
Nikos Dimou estudió filosofía en la Universidad de Munich. Fue publicitario, periodista, conductor radial y de TV. Ha publicado más de 60 libros: ensayos, obras filosóficas, poemarios, autobiografías y traducciones. Este libro está entre los que han sido bestsellers internacionales. En 2009 fue candidato del partido liberal Drasi (Acción) que se promociona como expresión del "sentido común".
| M.S. |



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