19 de marzo 2015 - 00:00

Un logro con alto costo: un mayor aislamiento diplomático

Tel Aviv - Benjamín Netanyahu ganó las elecciones, ¿pero a qué precio? El día posterior a los comicios, el primer ministro, cargo que seguirá desempeñando, se encuentra ante un montón de ruinas políticas. Prácticamente quemó todos los puentes e incluso se envalentonó con su más estrecho aliado para conseguir en el último minuto movilizar a su electorado derechista a fin de evitar la derrota que se avecinaba.

Por primera vez desde el discurso conciliador de 2009, Netanyahu abandonó oficialmente antes de las elecciones la idea de un Estado palestino. A los árabes israelíes prácticamente los tachó de enemigos cuando el día de las elecciones alertó que estaban acudiendo en "masa" a las urnas para, después de todo, ejercer su derecho democrático al voto. A ello se sumó que, haciendo uso de un cliché de la derecha israelí, aseguró que las organizaciones izquierdistas y los gobiernos extranjeros estaban apoyando a los árabes de Israel con ingentes cantidades de dinero.

"Netanyahu tuvo que sacrificar la solución de dos Estados para ganar", señaló el experto en política Hugh Lovatt del "think tank" European Council on Foreign Relations. "Sacrificó su política exterior por una ganancia política interna a corto plazo", añadió.

Según la politóloga estadounidense Lisa Goldman, de la New America Foundation, con el nuevo Ejecutivo de Netanyahu, el Gobierno de Estados Unidos apenas se esforzará por resucitar el plan de paz fracasado hace casi un año. "El statu quo no va a cambiar", dijo en Tel Aviv.

Netanyahu, líder del Likud, irritó considerablemente al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, con su polémico discurso ante el Congreso en Washington y su campaña agresiva contra un acuerdo con Teherán por el diferendo nuclear. Y la disputa podría escalar si se llega a un acuerdo con Irán.

Si Netanyahu, de 65 años, forma tal como está previsto una coalición con los partidos derechistas y ultraortodoxos, el país tendrá que aceptar un mayor aislamiento internacional. Pues ya no podrá contar como escudo con miembros de coalición moderados como Isaac Herzog y Zipi Livni, líderes de la alianza de centro-izquierda Campo Sionista.

Con su cuarto mandato y su tercera victoria consecutiva, Netanyahu va camino de convertirse en el primer ministro que más tiempo haya ejercido el cargo. David Ben Gurion estuvo al frente del Ejecutivo durante trece años de forma consecutiva desde que llegó al puesto en 1949. "Bibi" ya lleva nueve años y, si sigue cuatro años más, habrá superado al legendario fundador de la patria.

La israelí experta en política Eatta Prince-Gibson estima que se formará "un Gobierno nacionalista y combativo". En vista de la división de los israelíes y de los muchos problemas sociales, no cree que el primer ministro vaya a agotar la legislatura. "No creo que logre una reconciliación con Washington o Europa".

Los israelíes de izquierda y de centro ven la victoria de Netanyahu con consternación, y los palestinos con resignación. El 1 de abril, los palestinos entrarán oficialmente a formar parte de la Corte Penal Internacioanal. Los israelíes temen ser llevados ante los tribunales por acusaciones de crímenes de guerra, como en la reciente guerra de Gaza o por la política de asentamientos. "Queda muy claro que no hay interlocutor en Israel para el proceso de paz", agregó Prince-Gibson. "Queda claro que ahora la sociedad israelí está a favor de enterrar el proceso de paz, de enterrar la solución de dos Estados".

Agencia DPA

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