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Un muerto en otra pelea sindical, ahora en Rosario
Autos particulares incendiados, destrozos, una decena de heridos y una víctima fatal fue el saldo del enfrentamiento entre dos bandos del sector lechero.
Santa Fe - Volvió a estallar la violencia gremial en el interior del país, con saldo trágico. Esta vez fue en la ciudad de Rosario, donde ayer se enfrentaron ferozmente grupos gremiales antagónicos de la industria láctea, con el saldo de un muerto (recibió un balazo en el tórax) y diez heridos (algunos baleados, y dos de ellos graves).
Los serios incidentes -que incluyeron disparos, piedrazos y palazos, ante la pasividad policial- se enmarcan en la virulenta disputa sindical que mantiene la conducción nacional de la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) -dirigida por Héctor Ponce, que responde a la CGT de Hugo Moyano- con la conducción rosarina de ese gremio, alineada con la CTA. Hasta anoche no se habían concretado detenciones.
Por la tarde, la Policía rosarina confirmó la muerte del dirigente cordobés Héctor del Valle Cornejo (50 años), enrolado en la conducción nacional. Del Valle Cornejo, quien vive en la ciudad de Córdoba, recibió un balazo en el tórax.
Entre los heridos más comprometidos, en tanto, se encuentran Alfredo Weber (de la santafesina localidad de Sunchales, con un disparo en el cráneo) y Hugo Farías (también oriundo de Córdoba, y quien perdió el ojo derecho por un balazo).
La sangrienta gresca -que se extendió por cerca de 40 minutos- se produjo a sólo dos semanas de la batalla campal sindical desatada en la localidad pampeana de 25 de Mayo, donde una disputa por la afiliación de trabajadores petroleros de la zona derivó en la muerte del sindicalista de la UOCRA mendocina Ariel Quiroga.
Los hechos
Dirigentes rosarinos de ATILRA denunciaron que durante un acto que desarrollaban ayer frente a la sede local del sindicato cerca de 500 trabajadores de la empresa SanCor (junto a otras organizaciones), en repudio a agresiones sufridas el pasado 27 de noviembre (por el mismo conflicto), irrumpió un grupo de cerca de 150 manifestantes -que responderían a esa organización a nivel nacional- portando armas, cadenas y palos, al parecer con la intención de ocupar las instalaciones del gremio.
En ese momento se desataron los enfrentamientos entre los bandos rivales, que tuvieron su pico de mayor tensión cuando se generó un tiroteo entre manifestantes, mientras que varios vehículos y frentes de casas vecinas sufrieron serios daños. Algunas fuentes aseguraron que participaron además barrabravas de los clubes Rosario Central y Newell's Old Boys.
Protagonistas
Según el jefe de Policía de Rosario, José Toledo, en los disturbios participaron cerca de 800 personas, provenientes de Buenos Aires, Córdoba, el norte de Santa Fe y Entre Ríos.
«Habíamos advertido ayer al Ministerio de Seguridad que esto podía pasar y no hicieron nada; la patota nos reventó a palazos delante de la Policía, que miraba y no actuaba», denunció el titular de Amsafé Rosario, Gustavo Teres. Sin embargo, el gobierno del socialista Hermes Binner desmintió la existencia de una «zona liberada» (ver aparte).
En el caso interviene la jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara, quien ordenó demorar a una quincena de personas que presenciaron los incidentes e impuso el secreto sumarial. Por la tarde, la magistrada encabezó un allanamiento en el edificio, en el que se encontraron armas.
En este tenso marco, ayer por la tarde se concretó una concentración de sindicatos y organizaciones sociales para repudiar los hechos de violencia.

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