28 de diciembre 2015 - 00:00

Un nuevo “misterio”

Un nuevo “misterio”
 Los feriados de Noche Buena y Navidad nos dan lugar para pensar el mercado en su concepción más amplia (el resumen del año queda para la semana que viene). Por razones de espacio y la premura del día a día tuvimos que soslayar el último mes uno de los problemas más graves que enfrenta el mercado financiero global: la brutal caída en la liquidez de los títulos de deuda de alto riesgo (desde el 14 de diciembre la tasa de los bonos "CCC" promedia 18,12%, un máximo desde el 20 de julio de 2009). Doce días atrás la Reserva Federal decidió -por primera vez desde junio de 2006- subir la tasa de referencia de los Fed Funds (del rango 0%-0,25% a 0,25%-0,5%). De entonces la tasa efectiva de "los federales" trepó 21 puntos básicos, 30 p.b. en el año y 23 p.b. en doce meses. Pero desde esa movida, la tasa de los treasuries a 10 años cae 1 punto básico, sube 10 p.b. en el año y 1 p.b. en doce meses, lo que sugiere que podríamos estar frente a un nuevo "conundrum" (misterio), como el que definió Alan Greenspan para el fallido proceso de suba de tasas que encabezó entre 2004 y aquel 2006 (los Fed Funds treparon entonces de 1% a 5,25%, pero la tasa a 10 años retrocedió durante la mayor parte de ese proceso, arrancando en 4,57% con un promedio de 4,48% y una mediana de 4,45%; lo mismo que la de los bonos "chatarra" -de 11,93% a 10,45%-). No tenemos ni idea de lo que sucederá ahora, salvo que de continuar este proceso, sin posibilidad de vender "porquería" los intermediarios no tendrían otro camino que liquidar "calidad" si los inversores continúan dándole la espalda al mercado. En lo que va del año se anotaron 102 defaults globales (60 en 2014), un máximo desde 2009 (268) y se espera que el número aumente en 2016, golpeando u$s 1 billón -de los nuestros- de deuda corporativa de baja calidad. El escenario no es bueno.

Dejá tu comentario