19 de enero 2011 - 00:00

Un verdadero gladiador

Los dos arrancaron con el pie derecho en Australia. Nalbandian sacó adelante un partido chivo ante Hewitt. Del Potro se llevó un triunfo que vale mucho en lo anímico y que le sumará confianza.
Los dos arrancaron con el pie derecho en Australia. Nalbandian sacó adelante un partido chivo ante Hewitt. Del Potro se llevó un triunfo que vale mucho en lo anímico y que le sumará confianza.
No bien anunció el sorteo y se conocieron los partidos por la primera ronda del Abierto de Australia, se palpitaba como el partido más atractivo. Se enfrentaban nada más y nada menos que el ídolo local, Lleyton Hewitt, ante David Nalbandian, un choque de titanes. Además de antecedentes picantes que surgieron después de la final de Wimbledon 2002, ganada por el australiano, a ambos los une el espíritu combativo, la edad (29 años) y algunos problemas físicos, ya que se sometieron a operaciones de cadera para poder continuar con sus carreras. Otra semejanza es que luego de varios años en lo más alto del tenis, actualmente figuran lejos del top ten: Nalbandian está 21o (fue No 3 en 2006) y Hewitt, 54o (llegó a ser N° 1 en 2001). En rigor, ayer ambos estuvieron a la altura de las circunstancias. Jugaron un partidazo, de esos que concitan la atención completa del espectador. Cambiante, parejo, entretenido, emotivo. Se lo terminó llevando el Rey David por 3-6, 6-4, 3-6, 7-6 (1) y 9-7 en cuatro horas y 47 minutos porque no le tembló el pulso cuando debía marcar la diferencia.

«Es difícil de saber si es una de las victorias más importantes. Era la primera ronda, y eso le quita un sabor especial. Para mí jugar con Hewitt es demasiado duro. Hubo alternativas y pude ganar. Estoy contento por el tremendo partido que fue», señaló el cordobés, quien admitió que jugó el último set aquejado por calambres en las piernas. Tal vez, el desafío de Nalbandian será recuperarse del cansancio en menos de 24 horas. Es que por la segunda ronda lo espera el lituano Richard Berankis, de 20 años y No 95 del mundo, que en su debut venció al local Marinko Matosevic por 6-4, 6-2 y 7-5 en menos de dos horas, casi la mitad de lo que duró su partido ante Hewitt.

Otro triunfo importante que terminó subordinado por el gran éxito de David fue el de Juan Martín del Potro. El tandilense se presentó en un Grand Slam tras casi un año, cuando en 2010 había alcanzado los cuartos de final también en Melbourne Park. Si bien ayer puso primera con una victoria en sets corridos ante el israelí Dudi Sela por 7-6 (13), 6-4 y 6-4, por momentos el tandilense dejó en evidencia su falta de ritmo ante un rival que lo supo incomodar con poco. De todos modos, el ex No 4 demostró que está en plena recuperación y que dará pelea para volver a estar entre los mejores del mundo. «Estoy disfrutando realmente de esta semana. Hoy (por ayer) me sentí bien. Volví a jugar buen tenis otra vez», subrayó Delpo, que ahora espera por el chipriota Marcos Baghdatis, que viene de una presentación extenuante ante el esloveno Grega Zemlja, al que le ganó ajustadamente en cinco sets.

Dejá tu comentario