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Una belleza nórdica en Pinamar
Birgitte Hjort Sorensen
También es curiosa la realización, sobre guión de Marie Blok (la esposa) y Karin van Holst Pellekaan. "Holanda puso dos millones, que es el préstamo máximo para una película, la televisión belga puso tres, el distribuidor e inversores privados pusieron uno (es verdad, en Holanda los distribuidores ponen plata), Hungría puso locaciones, compositora, director de fotografía y otros técnicos y artistas, amén de un buen sistema de reembolso impositivo, pero el mayor desafío no fue conseguir la plata, sino gastarla sin derroche. Por ejemplo, necesitaba 50 días de rodaje y terminamos en 31 porque mientras yo filmaba una escena mi asistente estaba filmando otra. Necesitaba 2.000 extras para hacer de soldados españoles y los reemplacé por extras virtuales gracias al programa de computación que usó Peter Jackson para 'El señor de los anillos'".
Se imponía entonces otra pregunta: ¿no pudo conseguir una protagonista más linda? "Ocurre que el personaje histórico era feo, así que debimos afear un poco a la actriz Monic Hendrickx, que es hermosa. En compensación, todas las demás mujeres que aparecen son hermosas, porque el cine requiere halagar la vista. Cumplo también con otras reglas de Hollywood, como el esplendor, el despliegue, etc. Y las licencias históricas. La verdadera Keanu tuvo 5 hijas, dos maridos, sobrevivió a la guerra y murió 20 años más tarde, al regreso de un viaje de negocios. Eso sí, murió a lo Keanu, peleando contra unos piratas".
En cuanto a la repercusión del film, no hay mayores quejas: "El término keanu se hizo menos peyorativo. En Haarlem le levantaron una estatua. Y surgió una Ong de mujeres. Pero en taquilla ganaría más con menos esfuerzo haciendo comedias románticas".
Luego apareció Birgitte Hjort Sorensen. Afearla sería un trabajo difícil, y un pecado imperdonable. Para que no se le abalancen se esconde tras unos anteojos de aumento. Aún así queda linda. Y tiene un enorme talento y ductilidad. El público argentino empieza a conocerla por "Autómata", donde es coprotagonista. "Fue un placer trabajar con Antonio Banderas, y trabajar en un género y un tema nuevos para mí, dice, y agrega: "La película me llevó a pensar mucho en nuestra condición de seres mortales".
Casualmente, mañana presentará una comedia negra, "Por orden de desaparición" (Krafidioten), donde mueren unos cuantos. "Es una especie de Tarantino nórdico, donde me toca el papel de la ex de un gangster, tratando de evitar que su hijo siga el mismo camino del padre". Antes protagonizó "Julie", de Linda Wendel, variante libre y actualizada de la obra de Strindberg "La señorita Julia": "Ahí soy una mujer de clase alta, que maneja su propio negocio y enfrenta las exigencias de su padre, pero se engancha con su profesor de tenis. Ya no hay amos y sirvientes, pero se mantiene esa pulsión inmanejable de sentimientos íntimos".
Hizo otras películas, algunas series de culto como "Borgen", y está considerando propuestas del exterior. "Voy adonde haya un trabajo interesante, que pueda hacerme avanzar como artista", dice, como a quien le da lo mismo Hollywood que Villa Tachito. Por ahora, su trabajo más notable es "La pasión de Marie", que se vio el domingo, drama de época sobre la pintora Marie Kroyer, sufriente esposa de un pintor loco que fue gloria nacional. "Como es un personaje histórico, no corresponde inventar demasiado. Al contrario, traté de interiorizarme leyendo diversas biografías, como 'Balladen om Marie', de Anastassia Arnold, viendo sus pinturas, y los retratos que le dedicó su esposo, recordando, por supuesto, que esa era la mirada de su esposo. Terminé de hacerme una idea cuando fuimos a las pruebas de vestuario. Ahí entendí como esa ropa imponía otra manera de moverse, de respirar y de expresarse. Aparte, estaba preocupada por la opinión del director. Bille August es una leyenda en Dinamarca. Pero es un hombre muy dulce, y tiene el don de hacerte sentir distendida. También me preocupó que la obra fuera demasiado nórdica para ustedes, pero comprobé que la necesidad de sentirse libre y respetada dentro de la pareja es algo universal".
Alguien le pregunta cómo lo comprobó. La respuesta es graciosa: "No soy experta en público argentino. Pero nunca recibí tantos besos a la salida de un cine". Todos en la mejilla, aclara.


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