13 de septiembre 2016 - 00:00

UNA cooperación crucial

 El primer intento de colaboración entre EE.UU. y Rusia en Siria se concretaría en la instalación de un "centro" para compartir información sobre potenciales blancos.

El mismo estaría en Ginebra, Suiza, y los estadounidenses mantendrían en secreto la manera en que obtuvieron las informaciones sobre los objetivos.

Inicialmente no habría bombardeos conjuntos y el intercambio de datos se limitaría a la lista de blancos.

Esto sería un gran avance con respecto a la caótica situación actual, en la que cada una de esas potencias actúa independientemente: ambas atacan a los yihadistas, pero Rusia apoya a Bashar al Asad con Irán y Hizbulá, mientras que EE.UU. respalda a las milicias que combaten al régimen.

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