Una ‘‘corrida’’ mundial

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Ayer fue uno de esos días en los cuales la gente de los mercados de riesgo piensa más con las piernas que con la cabeza. Indudablemente, apareció una comunión de factores, en todas partes, capaces de hacer de disparadores. Pero ya se insinuaba una predisposición a protagonizar una formal «corrida» vendedora en cuanto surgieran novedades poco agradables. Lo más curioso es que, así como en Wall Street se preocupaban por pedidos de subsidios, en Europa se les pone la piel de gallina pensando en tres países que tambalean. La resultante de esto fue ver en los índices bursátiles las huellas del temor: el Dow Jones desandando lo hecho a inicios de semana y cayendo un 2,5%, vertical. Europa con marcas de parecido y hasta de superior densidad. Y la réplica sobre mercados «emergentes» que están en la línea de fuego esperando que haya succión en todos ellos, de parte de carteras externas que deben cubrirse. En San Pablo, el estruendo se hizo oír con fuerza y con más del 4,6% de baja. A nuestro Merval sólo le quedaba sufrir, aguantar, para hacer recuento de pérdidas al final. Un derrape que se midió en casi 100 puntos -de 2.325 a 2.236-, que fijó un porcentual del 3,8%. Con 63 títulos cayendo, solamente Patagonia anotando leve alza, el ritmo resultó tan fluido como indeseado, en este caso. Rozando los $ 50 millones de efectivo, los grifos de la oferta se abrieron y no se detendrían en toda la rueda. Y esa unión de bajas notorias, con suba de volumen, es lo que dibuja el perfil de lo que se denomina «corrida». En este caso, un fenómeno que no perdonó a nadie. Y que mete miedo mayor, pensando en el remate de hoy. La Bolsa, acribillada.

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