8 de abril 2010 - 00:00

Una dupla ideal para la comedia alocada

Steve Carell encuentra en Tina Fey, conductora de «Saturday Night Live», a la pareja perfecta para el género de comedia bizarra.
Steve Carell encuentra en Tina Fey, conductora de «Saturday Night Live», a la pareja perfecta para el género de comedia bizarra.
«Una noche fuera de serie» («Date Night», EEUU, 2010, habl. en inglés) Dir.: S. Levy Int.: S. Carell, T. Fey, M. Wahlberg, T. P. Henson, J. Simpson, W. Fichtner, L. Meester, K. Wiig, M. Ruffalo, R. Liotta.

A la manera de cult movies de los 80 como «Into the Night» de John Landis o «Afterhours» de Martin Scorsese, pero con dos «losers» en vez de un solo personaje experimentando todo tipo de situaciones bizarras al dar un paso en falso una noche cualquiera, esta película no sólo combina razonablemente bien la acción vertiginosa con ironías y pinceladas agridulces -algunas realmente emocionantes y sentidas- sobre las delicias de la vida conyugal: también le ofrece su primer gran papel para la pantalla grande a la talentosa comediante de «Saturday Night Live» Tina Fey, que se luce especialmente al lado de Steve Carell.

La química que logra este dúo podría bastar por sí sola para recomendar cualquier tipo de comedia boba, incluso alguna menos eficaz que esta «Date Night». O, por qué no, alguna obra maestra más original y auténticamente transgresora que amplifique el estilo de comedia negra que ambos exhiben en TV. En todo caso, luego del lento prólogo descriptivo, la película aprieta el acelerador y no da tiempo para que cualquier análisis serio resulte absurdo.

Los protagonistas encarnan un matrimonio de clase media ahogados por la rutina, que se preocupan seriamente cuando una pareja amiga se separa de golpe. Como remedio mágico a su propia crisis, organizan a las corridas una cena romántica en el lugar de moda de Manhattan, donde obviamente no van a conseguir una mesa fácilmente, mucho menos sin reserva. A punto de asumir el fracaso de su salida especial, la oportunidad casi los obliga a robar la reserva para dos personas de nombre altisonante, los Tripplehorn. Pronto los sacan de su mesa, pero por motivos mas complicados y peligrosos que la simple usurpación de la mesa reservada.

La absurda trama policial da lugar a gags memorables con un elenco secundario sin desperdicio, incluyendo a Mark Wahlberg, Ray Liotta y un antologico William Fichtner como un fiscal totalmente corrupto dedicado a los mas sórdidos entretenimientos. Teniendo en cuenta que Shawn Levy se ha especializado en películas para toda la familia (como «Una noche en el museo»), llama la atención un guión lleno de climax desmadrados con inconfundibles aportes creativos de la pareja estelar. Pero la trama también permite glorisos momentos de acción como una increíble persecución de autos, casi una variación moderna de las famosas andanzas de los Blues Brothers de John Landis.

El único problema de esta comedia divertidísima es la seguridad de que por más contundente que sea, igual daba para mucho más. Pero en fin, todo no se puede, ojalá que el precedente sirva para más comedias del mismo equipo.

D.C.

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