Una durísima depuración

Edición Impresa

"Ahora no es el final. Ni siquiera es el comienzo del final. Pero es, tal vez, el final del comienzo". El lector sabrá entender estas palabras de Winston Churchill, al Parlamento Británico el 10/11/1942 (tras la batalla de El Alamein). Desde que se comenzó a jugar con la idea de la recalificación de nuestro mercado a "emergente" un par de años atrás, venimos alertando a los lectores sobre las implicancias desfavorables para los precios de las acciones que esto podría traer. En particular en los últimos tiempos profundizamos estas observaciones, a contracorriente de la opinión mayoritaria del mercado -si conoce algún otro comentarista/analista en este sentido, por favor avísenos- tratando siempre de fundamentar con datos duros lo que sosteníamos. Lamentablemente parece que no nos equivocamos; no nos equivocamos en el sentido que tomó nuestra plaza y no nos equivocamos al sostener una y otra vez que el ex MinFin y actual presidente del BCRA -calificado por la "inteligencia" del sistema de "genio", mendigando sus "favores"- no era sino en el mejor de los casos un buen trader, con una cuestionable noción de estrategia financiera. Ahora no queda sino apechugar hasta que las aguas se calmen. Algunos sostienen que esto ocurrirá pronto -no lo sabemos- dado que los activos argentinos están "baratos" -no lo sabemos-. El problema es que en su entusiasmo por "vender mercado" olvidan que el precio en finanzas es función de básica de dos factores: el retorno que generan y su riesgo. Lo que está sufriendo nuestro país es una reevaluación del valor del riesgo, vinculada a factores "económicos" y a la destrucción de las expectativas/confianza. Tradicionalmente situaciones de este tenor sólo pueden ser salvadas con "hechos fuertes" (aparición de personajes "de peso" en el Gobierno, dolarización de la moneda, etc.), que involucran un costo político que la autoridades no parecen dispuestas a pagar. La alternativa es el tiempo, que al final cuando se ve que no alcanzamos el infierno, todo lo cura. Ayer el Merval se desplomo 8.96% cerrando en 25.965,99 puntos. Esta es la mayor baja en pesos desde en 16/6/14 y en dólares desde el 3 de mayo. Así desde que asumió Mauricio Macri la presidencia el Merval pierde 2.5% en dólares y el riesgo país sube 23%. El volumen operado $1326 millones estuvo partidos en 8 papeles al alza, 1 sin cambio y 74 mermas. Cualquier explicación es válida, pero falaz.

Dejá tu comentario